05/02/2026
Aunque mi especialidad usualmente se centra en la comodidad y el estilo de los sofás, hoy exploraremos un tema completamente diferente pero de vital importancia en el ámbito de la salud: el Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica, conocido por sus siglas SIRS. Comprender qué es y cómo se manifiesta puede ser crucial para identificar una respuesta de nuestro organismo ante diversas agresiones.

El término SIRS fue propuesto en 1992 por un consenso de expertos para describir un proceso inflamatorio que afecta a todo el sistema, sin importar cuál sea su causa inicial. La idea surgió de la observación de que diversas condiciones, tanto infecciosas como no infecciosas (como quemaduras graves, lesiones por isquemia-reperfusión, traumas múltiples o pancreatitis), desencadenaban una respuesta similar en el cuerpo humano.
Definición y los Cuatro Criterios Originales
Según la definición inicial de 1992, para diagnosticar el SIRS se requiere la presencia de al menos dos de los siguientes cuatro criterios fisiológicos. Es importante destacar que estos cambios deben representar una alteración aguda respecto al estado basal del paciente y no estar explicados por otras causas conocidas.
Los cuatro criterios fundamentales del SIRS son:
- Temperatura Corporal Anormal: Esto se manifiesta como una temperatura mayor a 38°C (fiebre) o menor a 36°C (hipotermia). Ambas situaciones reflejan una disfunción en la regulación térmica del cuerpo como parte de la respuesta sistémica.
- Frecuencia Cardíaca Elevada: Un ritmo cardíaco superior a 90 latidos por minuto en adultos. El corazón late más rápido en un intento del cuerpo por aumentar el suministro de oxígeno y nutrientes a los tejidos que lo necesitan debido al estrés sistémico.
- Frecuencia Respiratoria Aumentada o Nivel de CO2 bajo: Esto se define como una frecuencia respiratoria mayor a 20 respiraciones por minuto, o una presión parcial de dióxido de carbono (PaCO2) en sangre arterial menor a 32 mm Hg. Ambos indican hiperventilación, a menudo en respuesta a acidosis o al intento del cuerpo de compensar una demanda metabólica aumentada.
- Recuento de Leucocitos Anormal: Se considera anormal un recuento de glóbulos blancos (leucocitos) mayor a 12,000 células/µL (leucocitosis), menor a 4,000 células/µL (leucopenia), o la presencia de más del 10% de formas inmaduras (bandas) en el diferencial. Los leucocitos son clave en la respuesta inmune e inflamatoria, y sus alteraciones reflejan la activación o el agotamiento del sistema.
La presencia de dos o más de estos signos, en el contexto clínico adecuado, sugería la presencia de SIRS.
Limitaciones y Evolución del Concepto
A pesar de su utilidad inicial para estandarizar la descripción de la respuesta sistémica, la definición de SIRS de 1992 fue objeto de considerable crítica. Se consideró demasiado sensible y poco específica. Esto significaba que muchos pacientes en unidades de cuidados intensivos (UCI), e incluso la mayoría de los que sufrían quemaduras extensas o traumas severos, cumplían los criterios de SIRS sin que necesariamente implicara la misma gravedad o pronóstico.
Además, la definición inicial no abordaba adecuadamente el espectro de severidad de la enfermedad. Conceptos como sepsis (SIRS con infección documentada o sospechada), sepsis grave (sepsis con disfunción orgánica, hipotensión o hipoperfusión) y shock séptico (sepsis grave con hipotensión persistente a pesar de la reanimación con fluidos o que requiere vasopresores) fueron introducidos para diferenciar la gravedad.
En un intento por refinar la definición, se celebraron conferencias de consenso posteriores, como la de 2001. Aunque se mantuvo la utilidad del concepto de SIRS y sepsis, se reconoció que los criterios diagnósticos eran demasiado sensibles y no específicos. Se propuso añadir criterios adicionales que reflejaban alteraciones metabólicas, bioquímicas y funcionales asociadas, como hiperglucemia, edema, elevación de la proteína C reactiva (PCR), anormalidades de la coagulación, trombocitopenia, íleo e hiperbilirrubinemia.
El consenso de 2001 también propuso un sistema de clasificación llamado PIRO (Predisposición, Insulto, Respuesta, Disfunción Orgánica) para estratificar a los pacientes y predecir el pronóstico. Este modelo buscaba incorporar factores como las condiciones preexistentes del paciente, la severidad del evento desencadenante, la respuesta del huésped y la presencia de fallo orgánico. Aunque estudios posteriores han validado el valor predictivo del modelo PIRO, no ha sido ampliamente adoptado en la práctica clínica diaria.
Es importante notar que, en la conferencia de consenso más reciente para definir la sepsis (2016), se decidió eliminar los criterios de SIRS de la definición principal de sepsis. La sepsis se redefinió como una "disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a la infección", argumentando que los criterios de SIRS tenían un bajo valor predictivo en pacientes infectados.
El SIRS en la Población Pediátrica
La aplicación de los criterios originales de SIRS a los niños presentó dificultades, ya que algunos de los valores normales para la frecuencia cardíaca y respiratoria en adultos se encuentran dentro del rango fisiológico normal para niños pequeños. Para abordar esto, una conferencia de consenso en 2002 definió criterios específicos para el SIRS y la sepsis en niños, basándose en seis grupos de edad.
Según esta definición pediátrica, el SIRS se define por la presencia de al menos dos de los siguientes cuatro criterios, uno de los cuales debe ser temperatura o recuento de leucocitos anormal:
- Temperatura mayor a 38.5°C o menor a 36°C.
- Taquicardia (frecuencia cardíaca promedio mayor a 2 desviaciones estándar por encima de lo normal para la edad) o, en niños menores de 1 año, bradicardia (frecuencia cardíaca menor al 10 percentil para la edad).
- Frecuencia respiratoria promedio mayor a 2 desviaciones estándar por encima de lo normal para la edad o necesidad de ventilación mecánica no relacionada con enfermedad neuromuscular o anestesia general.
- Recuento de leucocitos elevado o disminuido para la edad, o más del 10% de formas inmaduras.
La definición de shock séptico también es diferente en niños, ya que pueden mantener la presión arterial hasta etapas muy avanzadas de la enfermedad. Por lo tanto, la hipotensión no es un criterio confiable de shock en pediatría. El shock séptico en niños se caracteriza por taquicardia junto con signos de perfusión periférica disminuida, como relleno capilar lento, pulsos periféricos débiles, disminución de la producción de orina, estado mental alterado o extremidades frías y moteadas.
Valor Pronóstico del SIRS
Diversos estudios han investigado el valor pronóstico de cumplir los criterios de SIRS. En el contexto agudo de lesiones críticas, la presencia de SIRS es común y su intensidad a menudo se correlaciona con la severidad de la lesión. Sin embargo, la simple presencia de SIRS en las primeras 24 horas después de una lesión severa (como trauma o quemaduras) no siempre ha demostrado ser un predictor confiable de mortalidad por sí sola.
Lo que sí parece tener un valor pronóstico significativo es la presencia de shock o el desarrollo temprano de disfunción orgánica múltiple (MODS). Además, el número de criterios de SIRS presentes y, crucialmente, la persistencia del SIRS a lo largo del tiempo se han correlacionado con un aumento en la morbilidad y mortalidad.
Estudios han mostrado que pacientes con tres o cuatro criterios de SIRS tienen tasas de mortalidad significativamente mayores que aquellos con menos criterios. Más aún, la persistencia de los criterios de SIRS por más de 2 o 3 días en pacientes quirúrgicos, de trauma o con quemaduras se asocia con un mayor riesgo de complicaciones y peores resultados. Factores como una reanimación adecuada con fluidos en las primeras 24 horas, la eliminación agresiva de tejido necrótico (en quemaduras/traumas) y la nutrición enteral temprana parecen ser importantes para reducir la incidencia de un estado inflamatorio prolongado.
La capacidad de adaptación del paciente también influye en el pronóstico. Los extremos de edad y la presencia de enfermedades preexistentes (comorbilidades) disminuyen la capacidad del huésped para responder eficazmente, prediciendo un peor pronóstico para una severidad de lesión dada.
Aunque el concepto de SIRS y sus criterios iniciales han evolucionado y ya no son la base de la definición actual de sepsis, comprender los signos que lo componen sigue siendo relevante para reconocer una respuesta inflamatoria sistémica en el paciente crítico y evaluar el riesgo de complicaciones, especialmente cuando estos signos son múltiples o persisten en el tiempo.
Resumen de Criterios de SIRS (Adultos, 1992)
| Criterio | Valor |
|---|---|
| Temperatura Corporal | > 38°C o < 36°C |
| Frecuencia Cardíaca | > 90 latidos/min |
| Frecuencia Respiratoria | > 20 respiraciones/min o PaCO2 < 32 mm Hg |
| Recuento de Leucocitos | > 12,000/µL, < 4,000/µL, o > 10% formas inmaduras |
Se requieren al menos dos criterios presentes como alteración aguda.
Preguntas Frecuentes
Q: ¿Qué significa SIRS?
A: SIRS significa Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica, una respuesta inflamatoria generalizada del cuerpo ante diversas agresiones, sean infecciosas o no.
Q: ¿Cuántos criterios de SIRS se necesitan para el diagnóstico según la definición original?
A: Según la definición original de 1992, se requieren al menos dos de los cuatro criterios principales.
Q: ¿El SIRS es lo mismo que la sepsis?
A: No exactamente. La sepsis, según definiciones anteriores, se consideraba SIRS desencadenado específicamente por una infección. Sin embargo, la definición más reciente de sepsis (2016) ya no se basa en los criterios de SIRS.
Q: ¿Por qué la definición inicial de SIRS fue criticada?
A: Fue criticada por ser demasiado sensible y poco específica, lo que llevaba a que muchos pacientes, incluso con condiciones leves, cumplieran los criterios, y no diferenciaba bien el espectro de severidad de la enfermedad.
Q: ¿Cómo se define el SIRS en niños?
A: Se utilizan criterios adaptados a la edad, que incluyen temperatura anormal, frecuencia cardíaca anormal (taquicardia o bradicardia según la edad), frecuencia respiratoria elevada o necesidad de ventilación, y recuento de leucocitos anormal. Al menos dos criterios son necesarios, y uno debe ser temperatura o leucocitos.
Q: ¿Si un paciente tiene SIRS, significa que tendrá un mal pronóstico?
A: No necesariamente por sí solo, especialmente en las primeras 24 horas. Sin embargo, la presencia de múltiples criterios y, crucialmente, la persistencia del SIRS por varios días se asocian con un mayor riesgo de complicaciones, disfunción orgánica y mortalidad.
En resumen, el concepto de SIRS nos ayuda a identificar una respuesta inflamatoria generalizada del cuerpo. Aunque su definición y relación con la sepsis han evolucionado en la medicina crítica, los cuatro criterios originales siguen siendo indicadores importantes de inestabilidad fisiológica que merecen atención clínica. La comprensión de estos signos es fundamental para el manejo de pacientes en situaciones de estrés fisiológico severo, buscando siempre el bienestar y la recuperación.
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