19/02/2022
La incontinencia urinaria es una condición que, aunque común, impacta significativamente la vida de quienes la padecen. Las pérdidas involuntarias de orina pueden generar vergüenza, limitar actividades sociales y afectar la confianza. Afortunadamente, el campo de la salud pélvica ha avanzado, ofreciendo tratamientos innovadores más allá de los métodos tradicionales. Uno de estos avances es el uso del sillón pélvico, una tecnología que está demostrando ser una herramienta poderosa para fortalecer la musculatura del suelo pélvico y combatir la incontinencia.

Comprender la incontinencia y sus causas es el primer paso para abordarla eficazmente. Esta patología, definida como cualquier pérdida involuntaria de orina, afecta a un porcentaje considerable de la población, especialmente a las mujeres. Se estima que hasta un 15% de las mujeres la padecen, cifra que puede ascender al 40% en mayores de 70 años. Estas cifras podrían ser incluso mayores debido al estigma social que a menudo rodea el diagnóstico, llevando a muchas personas a no buscar ayuda.
El impacto en la calidad de vida es innegable. Actividades cotidianas como hacer deporte, realizar esfuerzos, mantener relaciones sexuales o desempeñar ciertos trabajos pueden verse seriamente limitadas. Por ello, conocer las opciones terapéuticas disponibles es crucial.
El Papel Fundamental del Suelo Pélvico
Antes de hablar de tratamientos, es vital entender la estructura que buscamos fortalecer: el suelo pélvico. Este no es un simple músculo, sino un conjunto complejo de fibras musculares, tejido conectivo y paquetes neurovasculares. Se extiende desde el hueso del pubis en la parte frontal hasta el sacro en la parte posterior.
Su nombre, 'suelo pélvico', describe perfectamente su función principal: ofrecer soporte esencial a los órganos contenidos en la pelvis. Estos órganos incluyen el útero, las paredes vaginales, la vejiga y el recto. La uretra, la vagina y el recto pasan a través de una abertura en el suelo pélvico conocida como el hiato del elevador. Esta zona es particularmente importante, ya que a menudo es el punto más débil y vulnerable a lesiones o debilitamiento.
Un suelo pélvico fuerte y funcional es indispensable no solo para prevenir la incontinencia, sino también para mantener la estabilidad de los órganos pélvicos y contribuir a una función sexual saludable.
Causas Comunes del Debilitamiento del Suelo Pélvico y la Incontinencia
La incontinencia urinaria raramente aparece sin un motivo. Las causas más frecuentes están directamente relacionadas con eventos o procesos que ejercen presión o dañan la musculatura y los tejidos del suelo pélvico:
- Embarazo y Parto: El aumento de peso durante la gestación y el esfuerzo físico del parto pueden ejercer una presión considerable sobre el suelo pélvico. Ambos procesos pueden estirar, debilitar o incluso lesionar las fibras musculares y el tejido conectivo, comprometiendo su capacidad de soporte y control.
- Menopausia y Cambios Hormonales: La disminución de los niveles de estrógenos que acompaña a la menopausia afecta la elasticidad y la hidratación de los tejidos en la zona pélvica. Esto puede llevar a un adelgazamiento y debilitamiento de las estructuras de soporte, contribuyendo a la incontinencia.
Otras causas, aunque menos frecuentes, también pueden desempeñar un papel. Estas incluyen infecciones urinarias recurrentes, ciertas alteraciones neuromusculares que afectan el control muscular o condiciones médicas sistémicas como la diabetes mellitus, que pueden impactar la función nerviosa o muscular.
Opciones de Tratamiento para la Incontinencia Urinaria
El abordaje de la incontinencia urinaria debe ser, idealmente, multidisciplinar, adaptándose a la severidad y las causas subyacentes. Las primeras líneas de acción suelen ser menos invasivas:
- Cambios en los Hábitos de Vida: Ajustes simples pueden marcar una diferencia, aunque a menudo son limitados. Esto incluye moderar el consumo excesivo de cafeína, controlar la ingesta total de líquidos (manteniéndola generalmente entre 2-3 litros diarios) y, fundamentalmente, la pérdida de peso en casos de sobrepeso u obesidad, ya que el exceso de peso ejerce presión adicional sobre el suelo pélvico.
- Entrenamiento Vesical: Consiste en programar las visitas al baño a intervalos regulares para reeducar la vejiga y potencialmente reducir los episodios de incontinencia.
- Ejercicios de Fortalecimiento del Suelo Pélvico: Considerados un pilar en el tratamiento no invasivo. Los ejercicios de Kegel y los hipopresivos son ejemplos bien conocidos. Liderados a menudo por fisioterapeutas especializados, estos ejercicios buscan tonificar y fortalecer la musculatura pélvica de forma voluntaria. Sin embargo, su efectividad depende en gran medida de la constancia y de realizarlos correctamente, algo que puede ser difícil para algunas personas.
Cuando estas medidas iniciales resultan insuficientes, se pueden considerar otras terapias, como el tratamiento médico (farmacológico), el láser genital o el protagonista de nuestro artículo: el sillón pélvico. En casos de incontinencia urinaria grave, puede ser necesaria una valoración quirúrgica, que implica tratamientos más invasivos.

El Sillón Pélvico: Un Enfoque Innovador
Aquí es donde entra en juego el sillón pélvico, una tecnología que representa un salto significativo en el tratamiento del suelo pélvico debilitado. No se trata de un sillón para sentarse cómodamente, sino de un dispositivo médico diseñado para aplicar una terapia específica.
El sillón pélvico utiliza tecnología electromagnética enfocada de alta intensidad, conocida como HIFEM (High-Intensity Focused Electromagnetic). El paciente se sienta completamente vestido sobre el sillón. Durante la sesión, el dispositivo emite ondas electromagnéticas que penetran profundamente en los tejidos pélvicos.
Estas ondas inducen miles de contracciones supramáximas de los músculos del suelo pélvico. A diferencia de las contracciones voluntarias que podemos lograr con los ejercicios de Kegel, las contracciones inducidas por la tecnología HIFEM son mucho más intensas y frecuentes. Se estima que una sesión de 30 minutos en el sillón pélvico puede equivaler a realizar miles de ejercicios de Kegel de forma perfecta.
Este estímulo intenso y profundo provoca un fortalecimiento significativo de toda la musculatura del suelo pélvico, mejorando su tono y resistencia. El tratamiento es no invasivo y generalmente indoloro; los pacientes suelen percibir una sensación de hormigueo y las contracciones musculares.
¿Cómo es una Sesión Típica?
Una sesión en el sillón pélvico dura aproximadamente 30 minutos. El paciente simplemente se sienta en el sillón, completamente vestido. No requiere preparación previa ni tiempo de recuperación posterior, permitiendo la incorporación inmediata a las actividades diarias.
Generalmente, tras una valoración médica inicial para determinar si es un candidato adecuado, se recomienda un ciclo de tratamiento. Lo común son entre 6 y 8 sesiones iniciales, realizadas idealmente dos veces por semana. Los resultados varían según la severidad del caso, pero pacientes con incontinencia leve a moderada reportan una gran mejoría, llegando en muchos casos a la desaparición de los síntomas y a un mayor control de la musculatura pélvica.
¿Quiénes son Candidatos Ideales y Quiénes No?
El sillón pélvico es una excelente opción para muchas personas que sufren de incontinencia urinaria leve a moderada, especialmente aquellas cuyo suelo pélvico se ha debilitado por el embarazo, el parto o la menopausia, y que buscan una alternativa no invasiva y efectiva.

Sin embargo, no es un tratamiento adecuado para todos. Existen contraindicaciones importantes que deben ser evaluadas por un profesional médico. No son candidatos, por ejemplo:
- Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
- Personas con marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados.
- Personas con implantes metálicos en la zona a tratar.
- Individuos con ciertas condiciones médicas (esto debe ser discutido en la consulta médica).
Siempre es indispensable una valoración médica previa para asegurar que el tratamiento es seguro y adecuado para cada caso particular.
Sillón Pélvico vs. Otros Dispositivos para el Suelo Pélvico
Es importante diferenciar el sillón pélvico de otros dispositivos que también buscan fortalecer el suelo pélvico, como los electroestimuladores internos o las bolas chinas. Aunque todos apuntan al mismo objetivo, su mecanismo de acción es distinto.
- Sillón Pélvico (Tecnología HIFEM): Es un dispositivo externo que utiliza ondas electromagnéticas de alta intensidad para inducir contracciones musculares profundas y supramáximas de forma pasiva mientras el paciente está sentado.
- Electroestimuladores Internos: Son dispositivos que se introducen en la vagina y utilizan corrientes eléctricas de baja intensidad para estimular directamente los músculos del suelo pélvico, provocando contracciones. Algunos modelos combinan esto con biofeedback, donde una app te indica si estás contrayendo correctamente.
- Bolas Chinas o Conos Vaginales: Son pesas que se introducen en la vagina. La idea es que la musculatura del suelo pélvico se contraiga involuntariamente para retenerlas, fortaleciéndose con el tiempo.
Cada método tiene sus ventajas y desventajas, y su elección dependerá de la situación individual, la severidad del problema y la recomendación profesional. El sillón pélvico destaca por su naturaleza no invasiva (no requiere inserción interna), la intensidad de las contracciones que genera pasivamente y la comodidad del tratamiento.
El Costo del Tratamiento con Sillón Pélvico
Como ocurre con muchos tratamientos tecnológicos avanzados, el costo del sillón pélvico puede variar. No es un dispositivo que se compre para uso doméstico; el tratamiento se realiza en clínicas especializadas. Varios factores influyen en el precio:
- Número de Sesiones: La mayoría de los protocolos iniciales recomiendan un ciclo de 6 a 8 sesiones. El costo total será la suma del costo por sesión o el precio de un paquete.
- Precios por Sesión y Paquetes: El precio de una única sesión puede variar, pero se ha observado que los paquetes de varias sesiones (típicamente 6) suelen ofrecer un precio reducido por sesión en comparación con la compra individual. Los precios promedio por sesión pueden oscilar entre 250 y 350 dólares, mientras que un paquete de seis sesiones podría costar entre 1200 y 3000 dólares, dependiendo de la clínica y la ubicación. Las sesiones de mantenimiento, si son necesarias, suelen ser más económicas (entre 100 y 200 dólares por sesión).
- Ubicación y Experiencia del Proveedor: Las clínicas en áreas metropolitanas o aquellas con gran reputación y experiencia pueden tener tarifas más altas.
- Ofertas Especiales y Paquetes: Algunas clínicas ofrecen descuentos por temporada o paquetes promocionales que pueden hacer el tratamiento más accesible.
Es importante preguntar a la clínica sobre los costos detallados, las opciones de paquetes y si ofrecen planes de financiación. Generalmente, al ser considerado un procedimiento estético/de mejora de la calidad de vida, el sillón pélvico no suele estar cubierto por los seguros médicos. Sin embargo, algunas cuentas de ahorro o gasto para la salud podrían ser utilizables, algo que conviene verificar con el proveedor de seguros.
Beneficios Clave del Sillón Pélvico
Más allá de ser una solución para la incontinencia, el tratamiento con sillón pélvico ofrece múltiples beneficios que impactan positivamente en la vida de los pacientes:
- Fortalecimiento Efectivo del Suelo Pélvico: La capacidad de inducir miles de contracciones supramáximas en una sola sesión logra un nivel de fortalecimiento difícil de alcanzar con ejercicios voluntarios.
- Tratamiento No Invasivo y Cómodo: No requiere procedimientos internos ni tiempo de recuperación, lo que lo hace muy conveniente.
- Mejora del Control de la Vejiga: El principal beneficio buscado, con muchos pacientes reportando una reducción significativa o eliminación de las pérdidas de orina.
- Potencial Mejora de la Función Sexual: Un suelo pélvico más fuerte puede contribuir a una mayor sensibilidad y control, impactando positivamente en la satisfacción sexual.
- Aumento de la Confianza y la Calidad de Vida: Al resolver o mitigar los síntomas de la incontinencia, las personas recuperan la libertad para participar en actividades sin miedo a las pérdidas, mejorando su bienestar general.
Considerando estos beneficios, muchas personas ven el costo del tratamiento no solo como un gasto, sino como una inversión en su salud, comodidad y calidad de vida.
Preguntas Frecuentes sobre el Sillón Pélvico
Q: ¿Para qué se utiliza exactamente el sillón pélvico?
A: Se utiliza principalmente para tratar la incontinencia urinaria causada por el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico. También puede mejorar la función sexual y la calidad de vida en general al fortalecer esta área.
Q: ¿Cómo funciona el sillón pélvico?
A: Utiliza tecnología electromagnética enfocada de alta intensidad (HIFEM) para inducir miles de contracciones musculares supramáximas en el suelo pélvico por sesión, fortaleciendo la musculatura de forma profunda.

Q: ¿Cuántas sesiones se necesitan y cuánto duran?
A: Típicamente, se recomiendan entre 6 y 8 sesiones iniciales, realizadas dos veces por semana. Cada sesión dura alrededor de 30 minutos.
Q: ¿El tratamiento es doloroso?
A: No, generalmente es indoloro. Los pacientes experimentan una sensación de hormigueo y contracciones musculares intensas pero tolerables.
Q: ¿Puedo retomar mis actividades normales después de una sesión?
A: Sí, el tratamiento es no invasivo y no requiere tiempo de recuperación. Puedes volver a tus actividades diarias inmediatamente.
Q: ¿El sillón pélvico está cubierto por el seguro médico?
A: En la mayoría de los casos, no. Se considera un procedimiento estético o de mejora de la calidad de vida y no suele estar cubierto por los seguros de salud convencionales. Sin embargo, conviene consultar con tu proveedor.
Q: ¿Quién no es un buen candidato para este tratamiento?
A: Las contraindicaciones incluyen embarazo y lactancia, tener marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, implantes metálicos en la zona pélvica o ciertas condiciones médicas que deben ser evaluadas por un profesional.
Conclusión
La incontinencia urinaria y el debilitamiento del suelo pélvico son problemas comunes pero tratables. El sillón pélvico, con su innovadora tecnología HIFEM, ofrece una alternativa no invasiva y efectiva para fortalecer la musculatura pélvica, mejorar el control de la vejiga y restaurar la confianza. Si bien no sustituye la valoración médica y otros tratamientos, representa una opción prometedora para muchas personas que buscan una solución cómoda y eficiente a estos desafíos. Consultar con un especialista en salud pélvica es el primer paso para determinar si este tratamiento es el adecuado para ti.
| Tratamiento | Tipo | Invasividad | Mecanismo Principal | Efectividad (Según texto) |
|---|---|---|---|---|
| Cambios de estilo de vida | Conductual | No invasivo | Modificación de hábitos (dieta, fluidos, peso) | Limitada |
| Entrenamiento vesical | Conductual | No invasivo | Reeducación del patrón miccional | Limitada |
| Ejercicios suelo pélvico (Kegel, Hipopresivos) | Físico | No invasivo | Contracción muscular voluntaria | Efectivo (si se realizan correctamente y con constancia) |
| Sillón Pélvico (Tecnología HIFEM) | Tecnológico | No invasivo | Contracción muscular pasiva supramáxima (Electromagnética) | Gran mejoría (leve-moderada) |
| Electroestimuladores internos / Bolas Chinas | Tecnológico / Dispositivo interno | Mínimamente invasivo (inserción) | Estimulación eléctrica o resistencia por peso | Mencionados como opciones, efectividad variable según dispositivo y uso. |
| Tratamiento médico | Farmacológico | No invasivo | Medicamentos | Mencionado como opción adicional |
| Láser genital | Tecnológico | Mínimamente invasivo | Energía láser para regeneración tisular | Mencionado como opción adicional |
| Cirugía | Quirúrgico | Invasivo | Reparación o soporte estructural | Para casos graves |
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