¿Cuánto tiempo puede extrañar un perro a su dueño?

La Devoción Canina: Historias y Realidad

14/10/2023

Valoración: 3.97 (3378 votos)

Desde tiempos inmemoriales, el perro ha sido considerado el compañero más fiel del ser humano. Su capacidad de amar sin condiciones y su devoción inquebrantable han dado lugar a incontables historias y leyendas que conmueven a personas de todas las culturas. Este vínculo especial se fundamenta en una conexión profunda que va más allá de la simple convivencia, tocando aspectos de memoria, comportamiento y, más recientemente, reconocimiento legal.

La Leyenda de Hachiko, el Perro que Esperó

Una de las historias más emblemáticas de fidelidad canina es la de Hachiko. Nacido en 1923 en Japón, este perro de raza Akita se convirtió en un símbolo de lealtad eterna. Su historia se hizo famosa gracias a su dueño, Hidesaburo Ueno, un profesor de agronomía en la Universidad de Tokio. Ueno encontró a Hachiko siendo un cachorro en 1924 y, a pesar de una inicial reticencia, se encariñó profundamente con él. La cojera del cachorro inspiró su nombre, Hachi, que significa ocho en japonés, refiriéndose a la desviación en sus patas delanteras.

¿Cómo se llama el perro que esperó a su dueño?
Era japonés y se llamaba Hachiko (1923-1935). Su dueño, Hidesaburo Ueno, era un agrónomo que impartía clases en la Universidad de Tokio. Lo encontró cuando apenas era un cachorro, en 1924. En un principio no quiso quedárselo, pero después se encariñó con él y cambió de opinión.

La rutina diaria de Ueno y Hachiko era muy particular y tierna. Cada mañana, Hachiko acompañaba a su dueño hasta la estación de tren de Shibuya en Tokio y, al final de la jornada, regresaba para esperarlo. Esta rutina se mantuvo hasta el trágico 21 de mayo de 1925, cuando el profesor Ueno falleció inesperadamente en la universidad a causa de una hemorragia cerebral. A pesar de la ausencia de su amo, Hachiko siguió acudiendo a la estación día tras día, esperando su regreso. Durante doce años, el perro fiel esperó en el mismo lugar, sin importar el clima, la hora o el paso del tiempo.

La constancia de Hachiko no pasó desapercibida. Los viajeros habituales, los comerciantes de la estación y los vecinos de Shibuya se conmovieron por su inquebrantable lealtad. Comenzaron a alimentarlo y cuidarlo, refiriéndose a él como “el perro fiel”. Su historia se difundió, y en abril de 1934, se erigió una estatua en su honor en la estación de Shibuya, una ceremonia a la que el propio Hachiko asistió. Se había convertido en una celebridad, un símbolo nacional de devoción y perseverancia.

Sin embargo, la fama de Hachiko también fue instrumentalizada. En la década de 1930, en un contexto de auge de corrientes totalitarias en Japón, su fidelidad fue asociada con la doctrina del bushido, el código ético samurái que enfatizaba la lealtad al señor. Hachiko se convirtió en un símbolo de la obediencia del pueblo japonés a su emperador. Además, comerciantes aprovecharon su popularidad, especialmente durante el “año del perro” en el zodiaco japonés, usando su nombre para vender una amplia gama de productos.

Hachiko murió el 8 de marzo de 1935, en la propia estación de Shibuya, el lugar donde pasó sus últimos años esperando. Su cuerpo disecado se exhibe en el Museo de Ciencias Naturales de Tokio. La estatua original fue fundida durante la Segunda Guerra Mundial para fabricar armas, pero una nueva estatua se erigió en 1947 en el mismo lugar, convirtiéndose en un punto de encuentro icónico en Tokio. La historia de Hachiko ha sido adaptada varias veces, destacando la película japonesa de 1987 y el remake estadounidense de 2009, “Siempre a tu lado, Hachiko”, protagonizado por Richard Gere, que llevó su conmovedora historia a una audiencia global.

Otras Muestras de Lealtad Canina a lo Largo de la Historia

Aunque Hachiko es quizás el caso más conocido, la historia registra numerosos ejemplos de perros que han demostrado una lealtad excepcional hacia sus dueños, incluso después de la muerte de estos. Esto sugiere que la historia de Hachiko no es una anomalía, sino una manifestación particularmente famosa de una característica inherente a la naturaleza canina.

¿Cómo se llama el perro que esperó a su dueño?
Era japonés y se llamaba Hachiko (1923-1935). Su dueño, Hidesaburo Ueno, era un agrónomo que impartía clases en la Universidad de Tokio. Lo encontró cuando apenas era un cachorro, en 1924. En un principio no quiso quedárselo, pero después se encariñó con él y cambió de opinión.

Greyfriars Bobby

En Escocia, la historia de Greyfriars Bobby narra la vida de un perro callejero que, tras la muerte de su dueño, John Gray, un vigilante nocturno, permaneció junto a su tumba en el cementerio de Greyfriars en Edimburgo durante catorce años, hasta su propio fallecimiento en 1872. Aunque investigaciones posteriores sugieren que el relato pudo haber sido embellecido o incluso inventado para fomentar el turismo, la leyenda de Bobby como “el perro más fiel del mundo” perdura y ha inspirado estatuas y libros.

Canelo

En España, la historia de Canelo, en Cádiz, es otro conmovedor ejemplo. En 1990, Canelo acompañaba a su dueño a recibir tratamiento de diálisis en un hospital. Cuando el hombre falleció, Canelo esperó en la puerta del hospital durante doce años. A pesar de los intentos por llevarlo a la perrera, la movilización popular y de protectoras de animales lo impidió. Su trágica muerte ocurrió en 2002, cuando fue atropellado por un conductor que se dio a la fuga, poniendo fin a una espera que se convirtió en símbolo de lealtad en la ciudad.

Argos

Incluso en la literatura clásica encontramos referencias a esta devoción. En la Odisea de Homero, Argos es el fiel perro de Ulises. Tras veinte años de ausencia de su amo, Argos es el único ser en Ítaca que lo reconoce al regresar, a pesar de que Ulises va disfrazado de mendigo. Después de reconocer a su amo y verlo de nuevo, Argos muere, como si hubiera estado esperando ese momento para poder descansar en paz. Este antiguo relato ya destacaba la profunda conexión entre un hombre y su perro.

Comprendiendo la Memoria Canina

Estas historias de espera prolongada y reconocimiento tras años de ausencia nos llevan a preguntarnos sobre la memoria de los perros. Los perros son animales con una capacidad de aprendizaje y recuerdo que les permite formar vínculos duraderos y recordar personas y experiencias.

Los especialistas distinguen entre la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo en los perros. La memoria a corto plazo es efímera, durando solo unos segundos o minutos. Por ejemplo, si un perro rompe algo y su dueño lo regaña, puede que momentáneamente muestre sumisión, pero al poco tiempo estará feliz y juguetón de nuevo, sin retener la información del “delito” por mucho tiempo. Se estima que no retienen información específica en su memoria a corto plazo por más de 10 o 15 minutos sin repetición.

La memoria a largo plazo, sin embargo, es mucho más potente y relevante para comprender la lealtad de perros como Hachiko. Esta memoria se basa en la asociación, utilizando sentidos como la vista, el oído y, crucialmente, el olfato. Las experiencias, especialmente aquellas cargadas de emoción o repetidas con frecuencia, se almacenan en la memoria a largo plazo. Un perro puede recordar a una persona por el resto de su vida, incluso si solo la vio una vez, si la asociación fue lo suficientemente fuerte (positiva o negativa). El afecto y el cariño constante que un dueño brinda a su mascota crean asociaciones positivas muy fuertes que se graban profundamente en su memoria a largo plazo, permitiéndoles recordar a esa persona de por vida y asociarla con sentimientos de seguridad, amor y felicidad. La espera de Hachiko o Canelo se explica por esta memoria asociativa y el vínculo emocional profundo con sus dueños.

¿Quién es el dueño del perro?
A la pregunta de si un perro puede tener dos dueños, la respuesta es que, legalmente, no. Más allá de con quién viva el perro o de quién sea la persona que se encarga de sus cuidados, solo la persona cuyos datos aparecen en el chip es considerada su propietaria y cuidadora, en términos legales.

El Estatus Legal de los Perros: De Bienes a Seres Sintientes

La profundidad del vínculo humano-animal y las demostraciones de lealtad canina han influido en cómo la sociedad y las leyes perciben a los perros. Durante mucho tiempo, en muchos sistemas legales, los animales, incluidos los perros, eran considerados simplemente “bienes muebles”, objetos de propiedad.

Sin embargo, ha habido un cambio significativo en la legislación, reconociendo la sensibilidad y complejidad de estos seres. En España, por ejemplo, el 2 de diciembre de 2021 se aprobó una Proposición de Ley que modificó el Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil. Esta reforma establece que los animales pasan a ser considerados seres vivos dotados de sensibilidad, y no meras cosas. Legalmente, se les reconoce como un miembro más de la familia.

Esta nueva consideración legal refuerza la importancia de la figura del dueño, que ahora tiene responsabilidades legales más claras y elevadas hacia el animal. La ley española establece que el dueño legal de un perro es la persona a cuyo nombre está registrado el microchip de identificación. Este microchip, obligatorio desde 2003 en perros y gatos en España (mediante la Ley 11/2003), es un pequeño transpondedor implantado bajo la piel que contiene un número de identificación único vinculado a los datos del propietario (nombre, dirección, contacto) en un registro.

Responsabilidades del Dueño Legal

Ser el dueño legal de un perro implica una serie de obligaciones que varían ligeramente según la legislación municipal y autonómica, pero que incluyen deberes generales:

  • Velar por la salud física y el bienestar del animal: Incluye visitas veterinarias, vacunas, desparasitaciones y, si no se desea descendencia, la esterilización para evitar la reproducción descontrolada.
  • Identificación obligatoria: El perro debe llevar un microchip y estar inscrito en el registro censal de mascotas del ayuntamiento, manteniendo los datos actualizados.
  • Seguridad pública: Es obligatorio llevar al perro atado con correa en lugares públicos y recoger sus excrementos.
  • Condiciones de vida adecuadas: Está prohibido dejar a la mascota en situaciones que pongan en peligro su vida, como dentro de un vehículo cerrado bajo condiciones climáticas extremas.
  • Responsabilidad civil: El dueño es responsable de los daños que su perro pueda causar a terceros.
  • Razas Potencialmente Peligrosas (PPP): Para ciertas razas consideradas PPP, se requieren licencias administrativas (renovables cada cinco años), seguro de responsabilidad civil obligatorio y medidas de seguridad adicionales como el uso de bozal y correa corta en espacios públicos.

Incumplir estas normativas puede acarrear sanciones económicas, además de ser una falta de responsabilidad cívica y ética hacia el animal y la comunidad.

¿Puede un Perro Tener Dos Dueños?

Desde un punto de vista legal estricto, un perro solo puede tener un dueño: la persona cuyo nombre figura en el registro asociado al microchip. Sin embargo, en la realidad, especialmente en el contexto de parejas o familias, el cuidado y el apego pueden ser compartidos.

¿Cómo se le llama al perro que no tiene dueño?
Se denomina perro comunitario al que no tiene un dueño en particular, pero que una comunidad alimenta y le entrega cuidados básicos.

La reciente reforma legal en España aborda precisamente estas situaciones, en particular en casos de separación o divorcio. Al reconocer a los animales como seres sintientes, la ley promueve que las decisiones sobre su custodia se tomen atendiendo al “interés superior del perro”. Esto significa que un juez puede establecer un régimen de custodia compartida o atribuir la custodia a una persona distinta de la que figura en el microchip, basándose en quién ha sido el cuidador principal, la capacidad económica, el tiempo disponible, el entorno de vida y la presencia de niños, buscando siempre garantizar el bienestar del animal. Ya no se trata simplemente de quién es el propietario legal en un documento, sino de quién puede ofrecer las mejores condiciones de vida para el perro.

PerroDueñoUbicación PrincipalDuración de la Espera/FidelidadNotas
HachikoHidesaburo UenoEstación de Shibuya, Tokio12 añosEsperaba en la estación tras la muerte del dueño.
Greyfriars BobbyJohn GrayCementerio de Greyfriars, Edimburgo14 añosEsperó junto a la tumba (historia con aspectos míticos).
CaneloDueño anónimoPuerta de hospital, Cádiz12 añosEsperó tras la muerte del dueño.
ArgosUlisesÍtaca20 añosLo reconoció tras 20 años y murió al verlo. (Personaje literario)

Preguntas Frecuentes

Aquí respondemos algunas preguntas comunes relacionadas con las historias de perros fieles y su comportamiento:

¿Cómo se llama el perro que esperó a su dueño en la estación de tren?
Se llama Hachiko. Esperó a su dueño, el profesor Ueno, durante 12 años en la estación de Shibuya, en Tokio.

¿Cuánto tiempo puede recordar un perro a su dueño?
Los perros tienen memoria a largo plazo basada en asociaciones sensoriales y emocionales. Pueden recordar a sus dueños de toda la vida, incluso si pasan largos periodos sin verlos, gracias al fuerte vínculo y las experiencias compartidas.

¿Quién es el dueño legal de un perro en España?
Legalmente, el dueño de un perro en España es la persona cuyos datos están asociados al número de identificación del microchip implantado en el animal. Sin embargo, en casos de separación, la custodia puede determinarse considerando el bienestar del animal por encima de la titularidad registral.

La profunda lealtad de los perros, ejemplificada en historias como la de Hachiko, Canelo o Bobby, junto con la comprensión de su memoria y el reconocimiento legal de su sensibilidad, subraya la responsabilidad que adquirimos al integrar a un perro en nuestra vida. Son más que mascotas; son miembros de la familia que merecen cuidado, respeto y protección legal. Brindarles una buena vida, atención veterinaria, ejercicio y, sobre todo, amor, es lo mínimo que podemos hacer por estos seres que nos ofrecen una compañía incondicional.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Devoción Canina: Historias y Realidad puedes visitar la categoría Sofas.

Subir