21/02/2026
La historia del Club Atlético River Plate, una de las instituciones deportivas más grandes de Argentina, está intrínsecamente ligada a la pasión de sus hinchas. Dentro de esta masa de seguidores, ha existido un grupo que, a lo largo de décadas, ha ganado notoriedad por su organización, su fervor y, lamentablemente, también por sus conflictos y controversias: Los Borrachos del Tablón. Este nombre evoca una época, un lugar y una forma de vivir el fútbol desde la tribuna, marcando la identidad de la barra brava más conocida del club de Núñez.

Fundada oficialmente en 1975 por Rubén Matute Coppola en el barrio de Núñez, Buenos Aires, esta agrupación de hinchas tardó un par de años en adoptar el nombre por el que hoy es reconocida mundialmente. Fue en 1977 cuando se consolidó el apelativo de «Los Borrachos del Tablón», una denominación inspirada directamente en los célebres tablones de madera que conformaban las tribunas de la gran mayoría de los estadios y canchas de fútbol en Argentina en aquella época. Estos tablones no solo eran la base física donde se paraban los hinchas, sino también un símbolo de la efervescencia popular y el aliento constante. El nombre, aunque sugerente, se convirtió en sinónimo del grupo de choque y animación más importante de la hinchada riverplatense.

Primeros Tiempos y la Tragedia que Marcó un Antes y un Después
Los primeros años de la barra, ya bajo el nombre de Los Borrachos del Tablón, estuvieron marcados por la jefatura de figuras como Luisito Pereyra y Edgar "Diariero" Butassi. Durante este período, la barra estuvo involucrada en diversas luchas y controversias, aunque la intensidad y la implicación en hechos delictivos no alcanzaban los niveles de violencia que se verían en el futuro. Sin embargo, un evento trágico en 1996 cambió el panorama. Después de un partido entre River Plate y Club Atlético Independiente, se desató una confrontación violenta con simpatizantes de Independiente (no específicamente su barra brava). Este enfrentamiento tuvo un desenlace fatal: la muerte de Cristiano Rousoulis, un hincha de Independiente, quien fue acuchillado por miembros de Los Borrachos del Tablón. Este hecho tuvo repercusiones internas severas, debilitando la posición de Pereyra y Butassi dentro de la organización y marcando el principio del fin de su liderazgo. Posteriormente, ambos líderes debieron enfrentar cargos relacionados con el caso Rousoulis.
El Ascenso de Nuevas Figuras y la Consolidación del Poder
Tras la caída de Pereyra y Butassi, la barra brava se dividió en facciones con nuevos líderes emergiendo. Uno de estos grupos tenía su base en el barrio Constitución y era liderado por "El Zapatero" y "El Monito" Saldivia. Se rumoreaba que esta facción mantenía vínculos con el Partido Justicialista, un dato que sugería una posible conexión entre el poder de la barra y la política. La otra facción, que terminaría consolidándose, fue la conocida como "Los Patovicas". Este grupo estaba dirigido por dos amigos cercanos que habían ascendido desde las terceras líneas de la organización antes de 1997. Lo particular de Adrian Rousseau y Alan Schlenker era su origen de clase media, viviendo en el barrio de clase alta de Belgrano, lo que contrastaba con el perfil tradicional de otros líderes de barras bravas.
La rivalidad entre facciones se hizo evidente. En 2002, antes de un partido contra Newell's Old Boys, "Los Patovicas" se enfrentaron a la barra rosarina fuera del estadio. Este acto no solo buscaba mostrar su poder ante una barra rival, sino también intimidar al grupo liderado por "El Zapatero" y "El Monito". A medida que la facción de Schlenker y Rousseau ganaba adeptos y fuerza, las otras agrupaciones dentro de la hinchada de River Plate no tuvieron más opción que sumarse a su liderazgo. Para 2003, coincidiendo con el primer año de José María Aguilar como presidente del club, "Los Patovicas" ya se habían consolidado al frente de Los Borrachos del Tablón. Empezaron un proceso de "limpieza" interna, enviando mensajes claros a aquellos miembros con "malas intenciones". Un ejemplo de esto fue la golpiza a Nazareno, un miembro acusado de robar a otros hinchas dentro del estadio. En este período, la banda de Fuerte Apache, liderada por Martín Stambuli, también se unió a "Los Patovicas", sumando más músculo a su estructura.
La Era Dorada del Terror y la Expansión del Poder (2003-2006)
Con el soporte significativo de los miembros del tablón y una organización cada vez más sofisticada, Los Borrachos del Tablón alcanzaron un nivel de poder y temor que los posicionó como una de las barras bravas más temidas y respetadas de Argentina. Su control se extendía a diversas actividades, desde el transporte y la venta de entradas hasta la provisión de servicios dentro y fuera del estadio. La posesión de banderas robadas a otras barras bravas y la presencia de armas se convirtieron en evidencia palpable de su influencia y capacidad de intimidación. El año 2005 fue particularmente violento. Mientras se dirigían a Rosario para ver un partido contra Rosario Central, Los Borrachos se cruzaron con un colectivo que transportaba a la barra brava de Newell's en la Ruta 9. El enfrentamiento que siguió resultó en la muerte de dos hinchas del club rosarino. Hasta el día de hoy, varios miembros de Los Borrachos continúan enfrentando cargos por estas muertes. Otro incidente de violencia ocurrió cuando un integrante cercano a William Schlenker (hermano de Alan Schlenker) agredió a un estudiante universitario en un restaurante de Belgrano, simplemente por llevar pantalones cortos de Rosario Central. La influencia de la barra trascendió las fronteras nacionales, como lo demostró el enfrentamiento con la policía fuera del estadio en Brasil durante un partido de la Copa Libertadores contra Corinthians.
Presencia en el Mundial 2006 y el Comienzo del Declive
El poder de Los Borrachos del Tablón alcanzó su punto álgido durante el Mundial de Alemania 2006. Su influencia se extendía a relaciones con jugadores y una posición financiera envidiable, con rumores de ingresos que ascendían a 70,000 dólares al mes. Mientras otras barras argentinas debieron alojarse en países vecinos como República Checa y Polonia debido a los altos costos en Alemania, Los Borrachos pudieron quedarse en Múnich. Incluso se rumoreaba que sus líderes se hospedaron en la casa del futbolista Martín Demichelis. Durante los partidos, su comportamiento desafió las normas de la FIFA: no utilizaban las butacas y permanecían parados todo el tiempo. Esto llevó a la FIFA a suspenderlos de futuros partidos del mundial. Sin embargo, la barra brava contrató abogados alemanes de primer nivel y logró revocar la decisión de la FIFA, regresando a los estadios. A su vuelta de Alemania, lo hicieron con los bolsillos llenos, y muchos consideran que la arrogancia generada por esta muestra de poder fue el inicio de su declive. Poco después, la hinchada viajó a Paraguay para el partido de Copa Libertadores contra Libertad. River perdía 3-1 en el segundo tiempo y Los Borrachos del Tablón protagonizaron una lucha con la policía local. Este incidente, grabado en video, llevó a la justicia paraguaya a presentar cargos contra los principales jefes de la organización.
La Guerra Civil y el Asesinato de Gonzalo Acro (2006-2009)
La cumbre del poder de la barra coincidió con el estallido de una violenta guerra interna. Los líderes Adrian Rousseau y Alan Schlenker, quienes habían ascendido juntos, comenzaron a tener diferencias insalvables, lo que llevó a una división formal de las facciones. Esta escisión desencadenó una serie de luchas sangrientas entre los grupos leales a cada líder. El enfrentamiento más notorio ocurrió el 11 de febrero de 2007, bautizado como "La Batalla de los Quinchos", al tener lugar en la zona recreativa del Estadio Antonio Vespucio Liberti (Monumental). Este incidente fue tan grave que la justicia argentina decidió clausurar el estadio por tres partidos. La violencia no cesó. El 6 de mayo de 2007, los dos grupos volvieron a enfrentarse justo afuera del estadio después de un partido, resultando en dos personas acuchilladas y otros daños menores. Un nuevo choque tuvo lugar más tarde en el estacionamiento de un supermercado Wal-Mart. La noche del 7 de agosto de 2007, la violencia alcanzó su punto más álgido con el asesinato de Gonzalo Acro, quien era considerado la mano derecha de Adrian Rousseau. Acro fue baleado tres veces al regresar de un gimnasio y murió un día después. Inmediatamente tras su muerte, familiares y Rousseau salieron a los medios de comunicación, afirmando que Acro no estaba involucrado en la lucha de poder, una declaración que contrastaba con la realidad de la interna de la barra. Los hermanos Schlenker fueron rápidamente señalados y acusados del asesinato, aunque ellos negaron cualquier participación. Alan Schlenker tuvo que esconderse en Córdoba. Si bien muchos miembros de la barra eran sospechosos, solo Alan Schlenker y su hermano William Schlenker fueron finalmente condenados a cadena perpetua por el crimen. Años después, en 2009, "El Colo" Luna, quien se había escondido en Barcelona e Italia, admitió ser el autor material del disparo a través de un video, declarando que accidentalmente disparó con la mano izquierda. Posteriormente fue localizado y arrestado por la policía italiana.

División de Facciones y el Impacto del Derecho de Admisión (2009-Actualidad)
Tras la condena de los hermanos Schlenker, la estructura de Los Borrachos del Tablón experimentó una nueva reconfiguración con la consolidación de la división entre la facción oficial y la disidente. Guillermo "Caverna" Godoy tomó el liderazgo de la facción oficial junto a Martín Araujo y Leandro Ferraras. Por otro lado, Martin "Saviolita" Núñez y Alejandro "El Zapatero" Flores se hicieron cargo de la barra brava disidente. Los enfrentamientos entre ambas facciones continuaron. Tuvieron su primer choque significativo en el estadio José Amalfitani (Vélez Sarsfield), donde la facción disidente emboscó a la oficial en la zona Norte del estadio y logró robarles cuatro bombos, un símbolo importante de poder dentro de la cultura de las barras. La situación se repitió en noviembre de 2014, esta vez en un lugar emblemático para el club: la confitería del Estadio Antonio Vespucio Liberti.
La implementación y el endurecimiento del Derecho de Admisión por parte de las autoridades y el club comenzaron a tener un impacto significativo en la operatividad de la barra. Antes de la final de la Copa Libertadores de América 2018, se llevaron a cabo varios allanamientos en el domicilio del líder de la facción oficial, Guillermo "Caverna" Godoy. En uno de estos procedimientos, se encontraron 300 tickets para el partido, casi 8 millones de pesos en efectivo, indumentaria y elementos tecnológicos, lo que puso de manifiesto el control de la barra sobre recursos importantes. Horas antes del partido de vuelta de la final, ocurrió el tristemente célebre ataque al colectivo que transportaba a los jugadores de Boca Juniors. Los medios de comunicación rápidamente señalaron a la barra y a su líder Godoy como responsables del hecho. Como consecuencia directa de este evento, se aplicó el Derecho de Admisión por tiempo indeterminado a 284 integrantes de la barra brava oficial de River Plate, un golpe duro a su capacidad de presencia en el estadio.
Aprovechando el vacío dejado por las restricciones a la facción oficial, la barra brava disidente volvió a ganar visibilidad. El 18 de septiembre de 2019, se hicieron presentes en un partido frente a Godoy Cruz. Esta aparición marcó el regreso de Ariel "Pato" Calvici, quien había dejado la tribuna en 2013 tras una supuesta amenaza de un policía de alto rango, vinculado a Martín Araujo. Tras este retorno, la facción disidente continuó presentándose en los partidos restantes de la Copa Argentina. En agosto de 2020, falleció Martin Núñez, uno de los líderes de esta facción.
El Regreso Parcial Post-Pandemia y la Situación Actual
La Pandemia de COVID-19 y la posterior vuelta del público a los estadios introdujeron un nuevo escenario. En 2021, la facción oficial de Los Borrachos del Tablón no obtuvo la posibilidad de reingresar al Estadio Monumental debido al mantenimiento del Derecho de Admisión para sus miembros. La facción disidente, aunque presente, lo hacía sin llamar la atención de manera masiva. Sin embargo, las barras continuaron manifestándose fuera de los estadios, organizando encuentros y banderazos. Uno de los más destacados tuvo lugar en la puerta del Hotel Hilton, donde el equipo se alojaba antes de un partido; allí, la facción oficial se hizo presente para despedir a los jugadores y al cuerpo técnico. El plan de la barra brava oficial para recuperar su lugar en los estadios se centró en la incorporación de nuevos miembros que no tuvieran Derecho de Admisión. La vuelta definitiva a la tribuna se concretó en diciembre de 2021, durante la final del Trofeo de Campeones de Superliga frente a Colón. Grupos como el de "Beccar" y los de "Budge", pertenecientes a la facción oficial, estuvieron presentes con bombos y banderas en la popular del estadio Madre de Ciudades. Luego de este evento, regresaron al Estadio Monumental, aunque con restricciones.
La conflictividad, sin embargo, no desapareció. En la previa de un partido de River Plate frente a Argentinos Juniors en 2022, se detuvo a 250 miembros de la barra oficial, lo que provocó que se impidiera su entrada al estadio. Este incidente tuvo consecuencias directas para Guillermo Godoy, quien quedó bajo prisión domiciliaria y perdió el liderazgo que mantenía en la barra.
En octubre de 2022, comenzaron a circular rumores sobre una posible alianza entre la facción de "Beccar" (parte de la facción oficial) y la facción disidente. Esta alianza se confirmó públicamente en la última fecha del Campeonato de Primera División 2022, durante un "banderazo" previo a la partida del equipo hacia Avellaneda para disputar un partido crucial frente a Racing Club. Esta unión estratégica buscaba consolidar fuerzas ante las restricciones impuestas.
En la actualidad, la parte mayoritaria de la barra brava que no tiene Derecho de Admisión ha logrado regresar a estar presente en la tribuna "Sívori" del reformado estadio Más Monumental de River Plate. Sin embargo, su presencia está limitada por las políticas del club, que prohíben la exhibición de tirantes y la mayoría de las banderas. A pesar de esto, la barra busca constantemente formas de manifestar su presencia y poder.

¿Qué Pasó Realmente con Los Borrachos del Tablón? El Regreso de los Símbolos
Durante más de seis años, los bombos y las grandes banderas de la barra de River Plate estuvieron ausentes del Monumental en los partidos del club. Este largo período de restricción solo se rompió de manera notable en ocasiones especiales. Una de ellas fue durante un partido de la Selección Argentina frente a Brasil, donde una bandera icónica de Los Borrachos del Tablón se desplegó en toda su dimensión. La explicación reside en la diferencia de responsabilidades: cuando juega River Plate, el club aplica estrictamente el Derecho de Admisión y una política de no permitir elementos que identifiquen a la barra violenta. Se permite la entrada de cerca de 200 barras sin prohibición, pero no pueden manifestarse como parte del grupo. En cambio, cuando juega la Selección, River Plate solo alquila el estadio a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y la organización del evento, incluyendo el acceso y los elementos permitidos en la tribuna, pasa a ser responsabilidad de la AFA. Esto explica por qué, al igual que otras barras exhiben sus símbolos cuando la Selección juega en sus estadios, Los Borrachos del Tablón pudieron hacerlo en esa ocasión particular en el Monumental.
Sin embargo, esta aparición no significó un cambio permanente para los partidos de River Plate. La dirigencia del club ha sido enfática en que no permitirá el ingreso de "cotillón barra" y que la organización de la tribuna seguirá a cargo de la Subcomisión del Hincha. Los líderes históricos y aquellos con Derecho de Admisión se mantienen en la lista de prohibidos. La elección de la bandera exhibida para el partido de la Selección también fue estratégica; aunque se consideró una con el nombre explícito del grupo, se optó por una icónica con las Islas Malvinas y la leyenda "Somos Argentina", atendiendo a una sugerencia de la dirigencia para evitar endurecer aún más su postura. Los líderes de la barra, quienes buscan activamente ser readmitidos y prometen buen comportamiento, acataron esta sugerencia. Estos líderes, que se reúnen habitualmente en las inmediaciones de Figueroa Alcorta y Pampa antes de cada partido, recibieron entradas de cortesía que fueron distribuidas entre sus miembros. A diferencia de otras ocasiones en otros estadios, durante el partido de la Selección no hubo cánticos específicos referidos a River Plate, salvo el sonido de los bombos y la presencia de la bandera. Los líderes principales siguieron el encuentro desde un bar alejado del estadio.
Esta presencia, aunque limitada, sirve para "marcar territorio", enviando un mensaje tanto interno al club y a los hinchas, como externo hacia otras barras: el objetivo es estar presentes en el Mundial de 2026 como la barra de la Selección Argentina. Los Borrachos del Tablón lograron esta exclusividad en 2006 en Alemania, pero no pudieron repetirlo en mundiales posteriores, donde predominaron otras barras (Hinchadas Unidas Argentinas en 2010, varias del Ascenso en 2014, San Lorenzo, Huracán, Unión en 2018, Vélez en 2022). Su aparición reciente en un partido de la Selección los vuelve a colocar en la línea de largada para el próximo mundial, algo que parecía impensado tiempo atrás dada su situación.
¿Qué Significa el Número 14 en Los Borrachos del Tablón?
El nombre de la barra, en ocasiones, aparece acompañado del número 14, como en la referencia a la canción "Vamo Vamo Vamo River Plate" interpretada por "Los Borrachos Del Tablón 14". Este número no es un simple añadido, sino que tiene un significado específico dentro de la organización y la cultura de la tribuna. El número 14 hace referencia directa a la posición o "paravalanchas" que tradicionalmente ocupaba la barra brava en la tribuna del estadio. En la jerga de las barras, cada "paravalanchas" o sector de la tribuna puede estar asociado a un número o a un grupo específico. El "14" identifica el lugar neurálgico desde donde la barra oficial lideraba el aliento y desplegaba sus símbolos. Este tipo de referencias numéricas son comunes en las barras argentinas y forman parte de su identidad territorial dentro del estadio. La canción mencionada es un claro ejemplo de cómo estos cánticos se convierten en himnos de apoyo incondicional, utilizando la repetición simple pero poderosa para unir a miles de aficionados y crear esa atmósfera única del fútbol sudamericano, donde los cánticos de los hinchas son una parte integral del espectáculo y la identidad colectiva.
¿Cuándo Vuelven Los Borrachos del Tablón al Monumental? El Regreso de Bombos y Tirantes
El regreso completo de Los Borrachos del Tablón, tal como operaban en sus años de mayor poder, con sus líderes históricos al frente y sin restricciones, parece aún lejano. Sin embargo, se han dado pasos que la barra considera importantes en su objetivo de recuperar terreno. El 13 de abril de 2025 (según la información proporcionada, indicando una fecha futura o hipotética desde la fuente), se marcó un hito: después de seis años y medio de ausencia, regresaron los bombos y los tirantes de la barra al Monumental durante el partido contra Talleres de Córdoba. Este regreso, gestionado tras negociaciones, tuvo una previa en el partido de la Selección contra Brasil, donde ya se les había permitido ingresar bombos y la bandera de las Malvinas.
Esta iniciativa busca, en última instancia, el retorno definitivo de la barra completa al estadio, un deseo ferviente de sus miembros. Sin embargo, las autoridades, tanto el Ministerio de Seguridad de la Nación como su par de la Ciudad, no muestran disposición a levantar el Derecho de Admisión para los jefes históricos. El club, por su parte, aunque no cree en la prohibición perpetua, avanza con cautela, dando "pasos cortitos". La historia violenta de muchos de los líderes que hoy manejan la barra desde afuera es un factor que pesa en las decisiones. Los hermanos Mauro y Leandro Ferraras, líderes de la facción Zona Norte, junto a Ariel "El Pato" Calvici, quien maneja la zona Oeste, son las cabezas visibles que llevan adelante las negociaciones para el regreso, aunque están impedidos de ingresar. Dentro del estadio, el referente de los cerca de 250 barras que sí tienen permitido el acceso (por no tener Derecho de Admisión) es Matías Joel Sacco.
El regreso de los símbolos en el partido contra Talleres se dio bajo ciertas condiciones. Los tirantes aceptados no tenían las iniciales de LBDT, una condición establecida de antemano. Fueron cuatro tirantes que se colgaron desde la Sívori alta hacia la Sívori baja, adaptándose a la nueva configuración del estadio tras su remodelación (la Sívori alta ahora es platea). También se limitó su separación para no obstruir la visión de los hinchas comunes. Debajo de estos tirantes se ubicaron los barras sin Derecho de Admisión. Hubo discusión sobre si se pararían o no sobre los paravalanchas, algo tradicional para la barra, pero se resolvió que, mientras los jefes no puedan ingresar, nadie se pararía allí. Por eso, los tirantes no se colocaron a 45 grados, la forma que permitiría sujetarse desde los paravalanchas.

A pesar de las restricciones en los tirantes, los elementos de percusión (diez bombos) sí ingresaron y, salvo que hayan sido repintados, conservaban el logo de Los Borrachos del Tablón. Esta movida es vista como un preludio, especialmente pensando en el siguiente partido en el Monumental, que sería nada menos que el Superclásico contra Boca Juniors. Las autoridades de Seguridad Deportiva de la Ciudad consultadas indicaron que, si bien permiten bombos y banderas a otras hinchadas del distrito, River Plate también puede hacerlo. Y que la inflexibilidad se aplicaría ante el primer incidente. Reforzaron la vigilancia con cámaras apuntando específicamente a la zona de los tirantes.
La posibilidad de un cambio definitivo en la relación entre el club y la barra es algo que se verá con el tiempo. Recientemente, una encuesta encargada por el club mostró un cambio en la opinión de los hinchas de River Plate: mientras que hasta el año anterior la mayoría no quería saber nada con compartir el estadio con los violentos, ahora esa postura ha comenzado a ceder, influenciada quizás por los resultados deportivos que no satisfacen las expectativas. Este escenario es un arma de doble filo, recordando casos como el de Independiente durante la gestión de Javier Cantero, donde una flexibilización similar llevó a creer que la ausencia de la barra afectaba al rendimiento del equipo, terminando en un descenso a pesar del relajamiento de restricciones. El regreso de los símbolos es, para la barra, un hito y un primer paso hacia el sueño de un regreso completo con todos sus líderes, algo que hoy parece lejano, pero que no descartan lograr.
Preguntas Frecuentes
¿Quién es el líder actual de Los Borrachos del Tablón?
La situación del liderazgo es compleja debido a divisiones y el Derecho de Admisión. La facción oficial es liderada externamente por los hermanos Mauro y Leandro Ferraras junto a Ariel "Pato" Calvici. Guillermo "Caverna" Godoy, quien fue líder, está bajo prisión domiciliaria. Dentro del estadio, el referente de los barras sin prohibición es Matías Joel Sacco. Existe una alianza reciente con parte de la facción disidente.
¿Qué significa el número 14 asociado a la barra?
El número 14 hace referencia a la posición o "paravalanchas" que la barra brava oficial ocupaba tradicionalmente en la tribuna del Estadio Monumental. Es un símbolo territorial que identifica su lugar histórico en el estadio.
¿Cuándo volvieron los símbolos de la barra al Monumental?
Los bombos y tirantes de la barra regresaron al Estadio Monumental el 13 de abril de 2025 (según la información proporcionada), durante un partido contra Talleres de Córdoba, después de más de seis años y medio de ausencia. Este regreso se dio bajo ciertas restricciones de símbolos y para los miembros sin Derecho de Admisión, siendo un paso en su objetivo de volver por completo.
¿Por qué la barra pudo exhibir una bandera grande en un partido de la Selección Argentina en el Monumental?
Cuando juega la Selección Argentina en el Estadio Monumental, la organización del evento es responsabilidad de la AFA, no del Club River Plate. La AFA tiene políticas diferentes respecto a los elementos permitidos en la tribuna, lo que posibilitó que la barra de Los Borrachos del Tablón desplegara una bandera grande en esa ocasión, algo que no se permite en los partidos de River Plate debido a la política del club y el Derecho de Admisión.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Los Borrachos del Tablón: Historia y Presente puedes visitar la categoría Sofas.
