11/03/2024
Cuando se pregunta cómo se le llama a la casa de gobierno en Argentina, la respuesta que inmediatamente surge es la Casa Rosada. Este edificio emblemático, con su distintivo color y su ubicación privilegiada frente a la Plaza de Mayo en Buenos Aires, no es solo la sede del Poder Ejecutivo Nacional, sino también un testigo mudo de gran parte de la historia argentina. Su emplazamiento actual tiene un origen que se remonta a los primeros días de la fundación de la ciudad, siendo desde siempre el epicentro del poder político en el territorio.

La historia de la Casa Rosada es la historia de las construcciones que la precedieron en el mismo solar. Desde 1580, poco después de la fundación de Buenos Aires por Don Juan de Garay, este sitio fue destinado a albergar a las sucesivas autoridades. Inicialmente, se cavó una zanja y se levantaron terraplenes para formar una defensa rudimentaria que daría origen a lo que se conocería como el "Real Fortaleza de San Juan Baltasar de Austria".

De Fuerte a Castillo: Los Orígenes en el Siglo XVI y XVIII
En 1595, el gobernador Fernando de Zárate ordenó la construcción de una estructura más sólida y amurallada. Esta edificación, de 120 metros por lado, contaba con foso y puente levadizo, ubicándose en la manzana delimitada por las actuales calles Rivadavia, Balcarce, Hipólito Yrigoyen y la Avenida Paseo Colón, aprovechando las barrancas que entonces daban al río. Este fue el germen del Fuerte que dominaría el paisaje durante siglos.
A principios del siglo XVIII, la necesidad de una defensa más robusta llevó a la construcción de un fuerte íntegramente de ladrillos. Sus sólidas murallas y bastiones perduraron hasta mediados del siglo XIX. Este "Castillo de San Miguel", completado en 1720, se convirtió en la residencia de gobernadores y virreyes españoles. Tras la independencia, la casa del fuerte, con mínimas modificaciones, continuó albergando a las autoridades patrias: las Juntas, los Triunviratos, los Directores Supremos, los Gobernadores de Buenos Aires y, notablemente, al Primer Presidente de la Argentina, Bernardino Rivadavia, quien en 1820 modificó el fuerte, reemplazando el puente levadizo por un pórtico neoclásico.
La Aduana Nueva de Taylor: Un Gigante Junto al Fuerte
Paralelamente a la evolución del fuerte, en 1855 se levantó junto a sus muros posteriores, mirando al río, la "Aduana Nueva" o Aduana de Taylor. Dirigida por el arquitecto inglés Eduardo Taylor, fue uno de los primeros grandes edificios públicos del incipiente Estado de Buenos Aires. Su diseño era semicircular, con cinco pisos dedicados a depósitos y cincuenta y un almacenes abovedados. Contaba con galerías, una torre central con reloj y faro, y un muelle de 300 metros para grandes navíos. Aunque fue utilizada por casi cuarenta años, la Aduana de Taylor fue demolida hasta el primer piso para dar paso al proyecto del Puerto Madero, quedando su base sepultada bajo la actual Plaza Colón. Sin embargo, algunos vestigios, como muros y una tronera del antiguo fuerte, se conservan contiguos a las galerías de la Aduana en el Museo de la Casa de Gobierno, ofreciendo una conexión con este pasado.
El Nacimiento de los Palacios: Correos y Casa de Gobierno
El siglo XIX trajo consigo importantes transformaciones urbanísticas y arquitectónicas. En 1862, Bartolomé Mitre se instaló en la antigua residencia oficial del fuerte, remozándola. Su sucesor, Domingo Faustino Sarmiento, decidió embellecer la morada del Poder Ejecutivo. Sarmiento no solo ordenó la creación de jardines, sino que también tomó la decisión de pintar las fachadas de color rosado, un color que se convertiría en la característica distintiva del edificio.
La construcción de la actual Casa Rosada como la conocemos hoy comenzó en etapas. En 1873, Sarmiento ordenó la construcción de una sede para el Correo y Telégrafos en el solar que había quedado libre tras la demolición del ala sur del Fuerte (esquina de Balcarce e Hipólito Yrigoyen). Este proyecto, a cargo del arquitecto sueco Carlos Kihlbrg, presentaba una mezcla de estilos neorenacentista italiano y detalles afrancesados, resultando en un edificio imponente.
El contraste entre el nuevo Palacio de Correos y la aún modesta Casa de Gobierno llevó al presidente Julio Argentino Roca a solicitar un proyecto de ensanche y reparaciones para la sede gubernamental. El arquitecto sueco Enrique Aberg propuso una solución radical: demoler el Fuerte y construir un edificio para la Casa de Gobierno similar al del correo, pero diferenciándolo con la adición de una galería balcón en el primer piso, pensada para el uso de las autoridades durante ceremonias y desfiles. Esto significó el fin definitivo del antiguo Fuerte, aunque, como se mencionó, algunos de sus elementos se preservaron.
La Unión Definitiva: El Arco de Balcarce 50
Con dos edificios casi idénticos flanqueando el espacio central donde antes estaba el fuerte, surgió la idea de unirlos para crear un único y monumental Palacio de Gobierno. Por razones estéticas y funcionales, la tarea de integrar el Palacio de Correos a la Casa de Gobierno fue encomendada al arquitecto italiano Francisco Tamburini. Tamburini concibió un gran arco central para conectar ambos edificios en la calle Balcarce 50.
Este arco no fue una simple conexión; Tamburini lo interpretó como un eje principal que armonizaba con los alrededores, donde también se encontraban la Aduana Nueva y la Recova Vieja, estructuras organizadas sobre ejes enfatizados por arcos. Su diseño buscaba crear una unidad arquitectónica imponente y simbólica. El arquitecto Francisco Tamburini no solo diseñó este arco de unión, sino que también dirigió las obras que dieron a la Casa Rosada su estructura y ornamentación definitivas.
El Palacio Actual: Estructura y Detalles
El conjunto edilicio que hoy conforma la Casa Rosada ocupa una superficie de casi una manzana. Se desarrolla en tres niveles sobre la calle Balcarce y en cuatro niveles, más un subsuelo que alberga galerías del Museo de la Casa de Gobierno, sobre la avenida Paseo Colón, aprovechando el desnivel del terreno que en su momento eran barrancas al río.
El diseño original de Tamburini priorizó la iluminación y ventilación. Todos los locales principales ubicados en las tres fachadas tienen luz y ventilación directa. Los espacios internos, en cambio, fueron diseñados para recibir aire y luz a través de galerías que se organizan alrededor de patios interiores. Originalmente, casi todos estos patios estaban coronados con claraboyas para maximizar la luz cenital, aunque solo dos de ellas perduran en la actualidad.
La estructura del edificio es sólida, basada en muros portantes de mampuestos con grosores variables. Las losas se apoyan en bovedillas de ladrillos sostenidas por perfiles de acero o madera, dependiendo del sector del edificio. Esta combinación de técnicas constructivas, fruto de un largo proceso que unificó y amplió las estructuras preexistentes, culminó en el palacio que conocemos.
La inauguración oficial del edificio unificado tuvo lugar en 1898, durante la segunda presidencia del general Julio Argentino Roca, consolidando a la Casa Rosada como la sede definitiva y simbólica del gobierno argentino.
Preguntas Frecuentes sobre la Casa Rosada
- ¿Cómo se llama oficialmente la Casa de Gobierno en Argentina? Aunque popularmente se la conoce como Casa Rosada, su nombre oficial es Casa de Gobierno.
- ¿Por qué la Casa Rosada es de color rosa? La decisión de pintar las fachadas de color rosado fue tomada por el presidente Domingo Faustino Sarmiento en el siglo XIX. Existen diversas teorías sobre el origen exacto del color, incluyendo la mezcla de cal con sangre bovina (tradición en la época) o la intención de simbolizar la unión de los partidos políticos de la época (rojo federales y blanco unitarios).
- ¿Qué había en el sitio antes de la Casa Rosada? El sitio fue ocupado sucesivamente por un fuerte colonial (Real Fortaleza de San Juan Baltasar de Austria, luego Castillo de San Miguel), la Aduana Nueva de Taylor y, posteriormente, dos edificios separados: uno para la Casa de Gobierno y otro para el Correo y Telégrafos, que luego fueron unidos.
- ¿Quién diseñó el edificio actual de la Casa Rosada? El arquitecto italiano Francisco Tamburini fue el encargado de diseñar el gran arco central que unió los dos edificios preexistentes (la antigua Casa de Gobierno y el Palacio de Correos) y dio la estructura y ornamentación definitiva al conjunto.
- ¿Se pueden visitar partes de las estructuras antiguas? Sí, en el Museo de la Casa de Gobierno se conservan y pueden visitarse algunos muros y una tronera del antiguo Fuerte colonial, contiguos a las galerías de la Aduana de Taylor.
La Casa Rosada es mucho más que un edificio; es un símbolo de la historia y la política argentina, un lugar donde se tomaron decisiones trascendentales y cuyas paredes han sido testigos de los avatares de la nación. Su evolución arquitectónica refleja los cambios políticos y sociales del país, desde una humilde fortificación colonial hasta el imponente palacio que hoy atrae miradas de argentinos y visitantes de todo el mundo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Casa Rosada: El Corazón del Gobierno Argentino puedes visitar la categoría Sofas.
