La Icónica Silla Mariposa: Origen y Legado

18/09/2023

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Algunos diseños de muebles alcanzan tal ubicuidad que los nombres de sus creadores quedan relegados a las notas a pie de página de la historia. Tal es el caso de la silla Mariposa, conocida originalmente como la silla BKF o silla Hardoy, nombrada así por el trío de exalumnos de Le Corbusier —Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy, del Grupo Austral— que la concibieron en Buenos Aires en el año 1938. Esta pieza no es solo un mueble; es un símbolo de diseño, ingenio y una historia que a menudo se pasa por alto.

¿Quién diseño la silla mariposa?
La silla Butterfly, creada por Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari-Hardoy inventó una nueva forma de sentarse en 1938.

A pesar de su fama mundial, “la mayoría de la gente no sabe que es argentina”, señala Barry Bergdoll, excurador jefe de arquitectura del MoMA, refiriéndose a esta adaptación moderna de la silla Tripolina, un diseño de estilo de campaña del siglo XIX creado por Joseph Beverly Fenby. Sin embargo, su impacto es innegable. “Pero si entráramos en el departamento de diseño y miráramos una fila de sillas, sería el diseño latinoamericano más reconocible de todos”, afirma Bergdoll. Su historia es un viaje desde un estudio en Buenos Aires hasta museos y hogares de todo el mundo, demostrando el poder de un diseño simple pero revolucionario.

El Nacimiento en Buenos Aires: Grupo Austral y la Silla BKF

La historia de la silla Mariposa comienza en un contexto vibrante de diseño y arquitectura en Buenos Aires a finales de la década de 1930. Los protagonistas son tres arquitectos jóvenes y talentosos: Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy. Los tres habían trabajado previamente en el estudio de Le Corbusier en París, una experiencia que sin duda influyó en su visión del diseño moderno. Al regresar a Argentina, formaron el Grupo Austral, un colectivo dedicado a la investigación y el desarrollo de proyectos arquitectónicos y urbanísticos con una fuerte impronta social y funcional.

Fue en el seno de este grupo, específicamente en 1938, cuando nació la silla que hoy conocemos popularmente como Mariposa. Su nombre original, BKF, era un acrónimo formado por las iniciales de los apellidos de sus tres creadores: Bonet, Kurchan y Ferrari Hardoy. Este nombre, aunque hoy menos conocido que "Mariposa", es un recordatorio directo de la autoría compartida de este icónico diseño. La silla fue diseñada para un edificio de apartamentos que el Grupo Austral estaba desarrollando en Buenos Aires, concebida como parte de un mobiliario moderno y funcional.

De Tripolina a BKF: La Inspiración del Siglo XIX

Aunque la silla BKF es firmemente un ícono del diseño moderno del siglo XX, tiene raíces que se hunden más profundamente en la historia. Su diseño se basa en gran medida en la silla Tripolina, una silla plegable de campaña patentada en 1881 por el inglés Joseph Beverly Fenby. La Tripolina era una silla con estructura de madera y asiento de tela tensada, diseñada para ser portátil y fácil de montar, ideal para exploradores, militares o viajeros.

Bonet, Kurchan y Ferrari Hardoy tomaron el concepto básico de la Tripolina y lo reinterpretaron con materiales y una estética modernos. Sustituyeron la estructura de madera por una de metal tubular (generalmente acero), más ligera y resistente, y el asiento de tela por una funda de lona o cuero que se suspendía de los puntos clave de la estructura. Esta adaptación no solo modernizó la apariencia, sino que también mejoró la comodidad y la durabilidad, manteniendo la ligereza y la facilidad de producción del diseño original. Es fascinante cómo una pieza nacida para la vida en el campo se transformó en un emblema del diseño urbano y contemporáneo gracias a la visión de estos arquitectos argentinos.

¿Cómo se Popularizó la Silla Mariposa?

La pregunta clave es cuándo y cómo esta silla, nacida en un estudio de Buenos Aires, se convirtió en el fenómeno global que es hoy. Aunque el texto fuente no proporciona una fecha exacta para su pico de popularidad, sí nos da pistas cruciales. La silla BKF fue presentada en el Salón de Artistas Decoradores de Buenos Aires en 1940, donde llamó la atención. Posteriormente, Edgar Kaufmann Jr., curador de diseño industrial del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, vio la silla y adquirió dos ejemplares para la colección permanente del museo en 1941. Esta adquisición por parte de una institución tan prestigiosa como el MoMA fue un espaldarazo enorme para el diseño, catapultándolo a la escena internacional y reconociéndolo como una pieza de arte funcional de gran relevancia.

La inclusión en la colección del MoMA expuso la silla a un público mucho más amplio y la consolidó como un objeto de diseño moderno digno de estudio y admiración. A partir de ahí, su popularidad creció exponencialmente, especialmente en Estados Unidos y Europa. Su diseño minimalista, su comodidad inesperada y su estructura que se adaptaba al cuerpo la hicieron muy atractiva. Además, era relativamente sencilla y económica de producir en masa, lo que facilitó su difusión. Numerosas empresas comenzaron a fabricar versiones de la silla, a menudo sin licencia, lo que, si bien generó disputas legales sobre la propiedad intelectual (particularmente con la empresa Knoll, que obtuvo los derechos de producción en EE. UU. por un tiempo), también contribuyó a su omnipresencia. Se convirtió en un elemento básico en interiores modernos, patios, jardines e incluso oficinas informales, asociándose con un estilo de vida relajado y vanguardista.

Su capacidad para adaptarse a diferentes estilos de decoración y su comodidad inigualable aseguraron su lugar en el mercado y en la cultura popular. Se convirtió en un símbolo de la vida bohemia y del diseño de mediados de siglo, apareciendo en revistas, películas y hogares de celebridades. Aunque el texto no especifica el año exacto de su máxima popularidad, su adquisición por el MoMA en 1941 marca el inicio de su ascenso a la fama internacional y su posterior "ubicuididad", es decir, su presencia en todas partes, lo que es sinónimo de una popularidad masiva y duradera a lo largo de las décadas siguientes.

¿Por Qué se Llama Silla Mariposa?

Aunque sus creadores la bautizaron como BKF, y a menudo se la conocía también como silla Hardoy (ya que Jorge Ferrari Hardoy fue quien presentó el diseño en exposiciones y se involucró más en los intentos de producción inicial), el nombre que perduró en la cultura popular es el de "silla Mariposa". Este apodo surgió de forma orgánica, inspirado por la forma que adquiere la funda de asiento cuando está colocada sobre la estructura tubular. La silueta resultante, con sus curvas amplias y la forma en que la tela se despliega desde el centro, recuerda vagamente a las alas abiertas de una mariposa. Este nombre poético y descriptivo caló hondo en el imaginario colectivo y se convirtió en su denominación más común, superando incluso al nombre original y al apellido de uno de sus creadores.

El Legado de un Diseño Latinoamericano

La silla Mariposa es un recordatorio potente de la contribución de América Latina al diseño moderno global. Como señala Barry Bergdoll, es quizás el diseño latinoamericano más reconocible. Su creación en Argentina en 1938 por un trío de arquitectos formados en Europa pero trabajando en un contexto local, la sitúa en una intersección interesante entre las influencias internacionales y la creatividad regional. Rompió con las tradiciones de mobiliario más pesadas y ornamentadas, ofreciendo una alternativa ligera, funcional y estéticamente pura.

Su éxito no solo se mide por su popularidad comercial, sino también por su reconocimiento en el mundo del arte y el diseño. Ser parte de la colección permanente del MoMA no es un logro menor; significa que la silla es considerada una obra maestra del diseño industrial, comparable a otras piezas icónicas del siglo XX. A pesar de que su origen argentino es a menudo desconocido para el gran público, la silla Mariposa sigue siendo un embajador silencioso del talento y la innovación que surgieron de Buenos Aires en un momento crucial para el desarrollo del diseño moderno.

Hoy en día, la silla Mariposa sigue siendo producida por diversas empresas y diseñadores, manteniendo su estatus de pieza de diseño atemporal. Se encuentra en hogares de todo el mundo, valorada por su comodidad, su estética minimalista y su rica historia. Su legado perdura no solo como un objeto funcional, sino también como un símbolo de la colaboración, la adaptación y la capacidad de un diseño simple para trascender fronteras y generaciones.

¿Quién diseño la silla Butterfly?
La silla Butterfly, también conocida como silla BKF, vio la luz por primera vez en 1938 de la mano de sus creadores, el catalán Antonio Bonet y los argentinos Juan Kurchan y Jorge Ferrari-Hardoy. Son precisamente las iniciales de estos tres arquitectos y diseñadores los que le otorgarían el nombre de BKF.

Preguntas Frecuentes sobre la Silla Mariposa

Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre este icónico mueble:

¿Quién creó la silla Mariposa?
Fue creada por los arquitectos argentinos Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy, miembros del Grupo Austral, en 1938.

¿Cuál era el nombre original de la silla Mariposa?
Su nombre original era silla BKF, por las iniciales de sus creadores: Bonet, Kurchan y Ferrari Hardoy.

¿Dónde se creó la silla Mariposa?
Fue diseñada y creada en Buenos Aires, Argentina.

¿En qué diseño se inspiró la silla BKF?
Se inspiró en la silla Tripolina, una silla plegable de campaña patentada en el siglo XIX por Joseph Beverly Fenby.

¿Por qué se le llama silla Mariposa?
Se le llama así popularmente debido a la forma que adquiere su funda de asiento, que recuerda a las alas de una mariposa abierta.

¿Es la silla Mariposa un diseño argentino?
Sí, a pesar de que mucha gente desconoce su origen, la silla BKF/Mariposa es un diseño auténticamente argentino.

¿La silla Mariposa está en algún museo importante?
Sí, forma parte de la colección permanente del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York desde 1941.

¿Sigue siendo popular la silla Mariposa hoy en día?
Sí, la silla Mariposa sigue siendo muy popular y se produce activamente, valorada por su diseño y comodidad.

¿Qué materiales se usan típicamente en una silla Mariposa?
Originalmente, una estructura de metal tubular (acero) y una funda de lona o cuero. Hoy en día se usan diversos metales para la estructura y materiales como lona, cuero, tejidos sintéticos, etc., para la funda.

¿Es cómoda la silla Mariposa?
Sí, una de sus principales cualidades es su comodidad ergonómica, ya que el asiento se adapta al cuerpo del usuario.

La silla Mariposa es mucho más que un simple asiento; es una pieza con historia, un ejemplo de cómo el diseño puede trascender el tiempo y las fronteras, y un orgulloso representante del diseño latinoamericano que merece ser reconocido.

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