¿Cómo se llama el tapizado de muebles donde el relleno se sujeta con botones y forma dibujos regulares en relieve?

Botones: Tipos, Historia y Etiqueta del Traje

25/12/2022

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Los botones son pequeños, pero su impacto en la moda y la funcionalidad de nuestras prendas es innegable. Más allá de ser simples elementos para cerrar una camisa o una chaqueta, poseen una rica historia y una sorprendente diversidad en formas, materiales y usos específicos. Conocerlos a fondo nos permite apreciar el detalle en la confección y entender las tradiciones detrás de su uso.

Un botón, también conocido en algunos contextos como brochón, es fundamentalmente un pequeño elemento diseñado para abrochar o ajustar diversas vestimentas. Son especialmente comunes en camisas, chaquetas y sacos. Aunque la imagen clásica que tenemos es la de un disco redondo y plano, la realidad es que existen en una asombrosa variedad de formas, tamaños y acabados.

¿Cómo se llaman los botones que se abrochan?
¿Cómo hay que llevar la americana de tres botones? Abrochar el botón superior es opcional, el botón del medio se lleva siempre abrochado (incluso cuando estás sentado), el botón inferior estará siempre desabrochado.

Un Vistazo a la Historia: La Evolución del Botón

La historia del botón es mucho más antigua de lo que podríamos imaginar. Inicialmente, no se utilizaban como cierres funcionales, sino principalmente como elementos decorativos. Los hallazgos arqueológicos nos llevan hasta la civilización del Valle del Indo, alrededor del año 2000 a. C., donde se encontraron botones de concha marina con fines ornamentales. Algunos estaban tallados con formas geométricas y tenían agujeros para sujetarlos a la ropa con hilo. Este uso como adorno es lo que Ian McNeil sostiene, señalando el botón más antiguo conocido, encontrado en Mohenjo-daro, hecho de concha y con unos 5000 años de antigüedad.

En la antigüedad clásica, los griegos y romanos también emplearon botones con propósitos decorativos, fabricados a partir de conchas o madera. En yacimientos europeos se han descubierto botones elaborados en marfil y hueso, a menudo cubiertos de oro o incrustados con gemas. Sin embargo, en ninguna de estas culturas antiguas se utilizaban de forma generalizada para abrochar las prendas en el sentido moderno.

Los primeros indicios de ojales y botones como sistema de cierre funcional aparecen en la marroquinería del Imperio Romano, como en el Loculus legionario, que se cerraba insertando una hebilla metálica o botón en una hendidura de cuero. Mecanismos similares surgieron en el calzado medieval temprano. Fue en el Imperio Bizantino y en las túnicas egipcias, hacia el siglo V d. C., donde los botones comenzaron a usarse para cerrar puños y sujetar cuellos.

La disposición de los botones en la ropa masculina (a la derecha) y femenina (a la izquierda) es una curiosidad que perdura. Una teoría popular sugiere que esto se debe a que antiguamente las mujeres de clases altas eran vestidas por criadas, y colocar los botones a la izquierda facilitaba la tarea a la persona diestra que las vestía, mientras que los hombres se vestían solos.

Más Allá del Cierre: Botones con Usos Inesperados

Los botones no siempre han servido únicamente para unir dos piezas de tela. Su estructura y, en particular, la de los botones metálicos huecos, los ha convertido en objetos de utilidad inesperada e incluso en herramientas para actividades ilícitas.

Durante las Guerras Mundiales, los botones metálicos de tipo 'locket' (que se abrían) fabricados en Gran Bretaña y Estados Unidos llegaron a contener brújulas en miniatura. Estos ingeniosos dispositivos, camuflados como simples botones, podían ser vitales para la supervivencia de soldados o agentes en territorio enemigo.

Por otro lado, la posibilidad de ocultar objetos pequeños dentro de botones ha sido aprovechada por contrabandistas. Desde al menos el siglo XVII, cuando se fabricaban botones metálicos con forma de caja específicamente para este fin, hasta la actualidad, los botones han sido un método intentado para ocultar y transportar sustancias ilegales.

Clasificando el Vasto Mundo de los Botones

La diversidad de botones es tan grande como la de las prendas a las que se adhieren. Podemos clasificarlos atendiendo a diferentes criterios, siendo los más comunes el material del que están hechos y su forma o el método de elaboración para sujetarlos a la tela.

Botones Según su Material

Los materiales utilizados para fabricar botones son numerosísimos, reflejando la disponibilidad de recursos a lo largo de la historia y la búsqueda de estética y durabilidad:

  • Botones de Metal: Resistentes y duraderos. Pueden ser de aluminio, acero, bronce, o metales preciosos como oro y plata. Ofrecen un aspecto robusto o elegante, dependiendo del acabado.
  • Botones de Nácar o Madreperla: Hechos de las capas interiores iridiscentes de ciertas conchas marinas. Proporcionan un aspecto elegante, sofisticado y con suaves matices de color.
  • Botones de Tela: A menudo forrados con la misma tela de la prenda principal, creando una integración visual perfecta.
  • Botones Naturales: Fabricados a partir de materiales orgánicos como madera, asta de ciervo, coco o hueso. Ofrecen un aspecto cálido y natural. El hueso fue muy popular en el pasado, aunque su uso ha disminuido con el crecimiento del diseño ético.
  • Botones de Esmalte: Se crean aplicando esmalte o resina epoxi sobre la superficie del botón, ofreciendo colores vibrantes y acabados lisos. El epoxi suele ser más duradero.
  • Botones de Plástico: El material más común en la actualidad. Pueden ser de acrílico, resina, ABS, nailon o combinaciones. Son ligeros, fuertes y versátiles en diseño y color.

Botones Según su Tipo y Elaboración

La forma en que un botón se sujeta a la prenda define gran parte de su funcionalidad y apariencia. Existen varios tipos según su estructura:

  • Botón de Ojal (Shank Button): Utilizado desde la Alta Edad Media. Se caracteriza por tener un pequeño saliente o "ojal" en la parte trasera a través del cual se pasa el hilo para coserlo a la prenda. Esto deja un espacio entre el botón y la tela. La parte frontal puede variar mucho en forma (esférica, cúpula, disco, curva). El ojal trasero puede ser una pieza separada o estar integrado. Son ideales para tejidos gruesos como los de los abrigos, ya que el ojal actúa como espaciador, permitiendo que el botón quede plano una vez abrochado. Su superficie frontal ininterrumpida es perfecta para decoraciones como insignias en relieve (botones uniformes), grabados, o en el caso de los botones forrados, bordados. Una variante interesante es el botón de ojal extraíble, usado en prendas que requieren limpieza intensiva (batas de laboratorio), donde el ojal se pasa por un agujero reforzado y se asegura por detrás con un pasador.

  • Botón de Remache (Riveted Button): Típico de pantalones de trabajo robustos como los de tela vaquera o pana. Son metálicos y se fijan remachándolos a la tela, sin necesidad de hilo de coser, lo que los hace extremadamente duraderos y resistentes al desgaste. También se usan en prendas de cuero, ya que su mayor superficie de contacto distribuye mejor la tensión, evitando que el cuero se desgarre.

  • Botón Perforado (Hole Button): Es quizás el más común, especialmente en camisas y blusas. Suele tener forma de disco, con dos o cuatro agujeros que atraviesan el botón de lado a lado, permitiendo coserlo directamente a la tela. Son fáciles de fijar, incluso a máquina. Para telas más gruesas, se puede crear un "cuello" o "tallo" de hilo enrollando el hilo varias veces entre el botón y la tela, dejando espacio para el ojal. Algunos botones perforados, como los de cuerno de ciervo, pueden tener ranuras fresadas en la superficie. Otros diseños pueden tener agujeros no visibles frontalmente, con un orificio transversal en la parte trasera.

  • Botón de Giro (Toggle Button): Típicamente utilizados en ropa de cama. Están hechos de hilo de lino o algodón envuelto alrededor de un anillo metálico en forma de estrella hasta formar una superficie compacta. Históricamente, desde al menos el siglo XVIII, se encuentran casi exclusivamente en color blanco.

  • Botón Rana (Frog Button): Son más un tipo de adorno o cierre ornamental. A menudo se fabrican con materiales similares a los cordones y borlas, como seda o seda artificial envuelta. Pueden tener la forma de un botón de ojal o ser un adorno plano que termina en un pomo. Un botón rana se pasa a través del bucle de su homólogo simétrico. Existen versiones en metal o madera, donde una parte (macho) se inserta en el ojal de la otra (hembra) para formar el cierre decorativo.

  • Mordaza o Presilla (Toggle or Loop Button): Se trata de una forma alargada de botón, considerada un posible precursor antiguo del botón moderno. Pueden tener ojales o agujeros y suelen combinarse con presillas (lazos de tela o cuero) en lugar de ojales convencionales. Son comunes en abrigos y en ropa tradicional (tracht), como los abrigos de lona.

  • Cierre a Presión (Snap Fastener): Conocido también como broche a presión o "pulsador". Es un dispositivo de fijación que consta de dos partes pequeñas y redondas: una con una cavidad (hembra) y otra con una cabeza que encaja (macho). Se cosen o remachan a lados opuestos de la tela y se unen presionando. La cavidad está diseñada para retener la cabeza, requiriendo una fuerza considerable para abrirlos. Su origen se remonta al Ejército de Terracota hace 2000 años. En la era moderna, Heribert Bauer fabricó el primero en 1885 (para ropa interior masculina), seguido por el "broche de corona" para mujeres. Hans Prym lo mejoró en 1903 añadiendo un muelle, facilitando la apertura y cierre. Hoy en día, el cierre a presión, a menudo de metal inoxidable, es un cierre discreto o invisible en prendas, bolsos y otros artículos.

  • Botón del Frac (Frac/Tuxedo Button): Son botones especiales que se utilizan con camisas diseñadas para frac o esmoquin, que tienen pares de ojales en la tapeta en lugar de botones cosidos. Al igual que los gemelos, se compran por separado y se eligen para complementar los accesorios. Se fabrican en materiales elegantes como oro, plata o acero inoxidable, y su frontal puede estar decorado o engastado con piedras preciosas. Tradicionalmente, se usan botones de ónix con esmoquin y botones de nácar o diamantes tallados con frac.

  • Botón de Bola (Ball Button): Característicos de las chaquetas de cocinero. Se abrochan a través de ojales en forma de hendidura. Suelen ser de plástico para soportar lavados intensivos. Consisten en un disco, una barra corta y una bola. Se insertan a través de los ojales, quedando la bola ligeramente sobresaliente. Su diseño permite una apertura rápida tirando axialmente, una característica de seguridad importante en un entorno de cocina con líquidos calientes.

  • Botón de Deslizamiento (Slide Button): Utilizados en ropa de cama con tiras de ojales. Están formados por dos discos unidos por una barra. Son fáciles de abrochar y desabrochar, lo que facilita el lavado y planchado, pero también son propensos a perderse.

    ¿Cómo se llaman los botones?
    ÍNDICE3.1 Botón de ojal.3.2 Botón de remache.3.3 Botón perforado.3.4 Botón de giro.3.5 Botón rana.3.6 Mordaza o presilla.3.7 Cierre a presión.3.8 Pulsadores. 3.8.1 Botón del frac. 3.8.2 Botón de bola. 3.8.3 Botón de deslizamiento para la ropa de cama.

El Arte de Abotonar el Traje: Estilo y Etiqueta

Si bien los botones son elementos funcionales en la mayoría de la ropa, en el ámbito de la sastrería masculina, se convierten en un código de estilo y etiqueta. La forma correcta de abotonar una chaqueta de traje no es arbitraria, sino que sigue reglas establecidas que proyectan una imagen de conocimiento y elegancia.

La Importancia de los Botones en el Traje

Los botones en un traje son mucho más que simples cierres. Son el detalle final que ajusta y define la silueta de la prenda. Elegir los botones adecuados —en cuanto a material, color y calidad— es crucial, ya que pueden realzar o arruinar la apariencia general del traje. Son un punto focal que añade personalidad y sofisticación.

Tipos de Botones Comunes en Trajes

Además de los materiales generales, algunos son especialmente valorados en la confección de trajes:

  • Botones de Nácar/Madreperla: Clásicos y elegantes, aportan un brillo sutil y natural, ideales para trajes formales o de verano.
  • Botones de Madera: Aportan un toque más casual y orgánico, perfectos para trajes de lino o tejidos texturizados.
  • Botones de Metal: Ofrecen durabilidad y un aspecto más moderno o distintivo. Pueden ser dorados o plateados, con diferentes niveles de brillo, y se eligen según el estilo deseado.
  • Botones de Cuero: Añaden un toque de sofisticación y calidez, a menudo vistos en blazers o chaquetas deportivas de tweed.

Dominando las Reglas: Cómo Abotonar tu Chaqueta de Traje

Existe una regla nemotécnica muy útil para recordar cómo abotonar las chaquetas de traje, basada en el número de botones:

La regla general, especialmente para chaquetas de 2 y 3 botones, se resume a menudo como "a veces, siempre, nunca", refiriéndose a los botones de arriba a abajo.

  • Chaqueta de 1 botón: Este estilo es muy versátil, usado en eventos de etiqueta (como esmoquin) y favorece siluetas delgadas y hombres altos. La regla es simple: abrocha el único botón cuando estés de pie. Desabróchalo cuando te sientes para evitar que se arrugue la tela o se tire.
  • Chaqueta de 2 botones: El estilo más clásico y versátil, que sienta bien a la mayoría de los tipos de cuerpo. Aquí aplica la regla "siempre, nunca": abrocha siempre el botón superior cuando estés de pie. El botón inferior nunca se abrocha. Desabrocha el botón superior cuando te sientes.
  • Chaqueta de 3 botones: Ideal para hombres más altos, ya que la alineación de los botones puede equilibrar las proporciones. La regla es "a veces, siempre, nunca": el botón superior es opcional (a veces se abrocha, a veces no), el botón del medio se abrocha siempre (incluso sentado), y el botón inferior nunca se abrocha.
  • Chaqueta Cruzada (normalmente 4+ botones): Considerada más formal que la de corte sencillo. Las reglas varían ligeramente según el diseño específico (número de botones en la fila funcional), pero generalmente se abrocha el botón superior de la fila funcional y el botón interior de anclaje, dejando el botón inferior (visible) desabrochado en algunos estilos. La tabla resumen proporcionada indica "Depende del estilo" para el botón inferior en este caso.

Es esencial abrochar la chaqueta cuando estás de pie en situaciones formales, pero casi siempre debes desabrocharla al sentarte para mayor comodidad y para preservar la forma de la prenda.

La Leyenda del Botón Inferior Desabrochado

¿Por qué esta insistencia en dejar el último botón desabrochado en la mayoría de las chaquetas? La teoría más extendida atribuye esta tradición al Rey Eduardo VII de Inglaterra, quien reinó a principios del siglo XX. Se dice que, debido a su creciente circunferencia abdominal, le resultaba imposible abrochar el botón inferior de su chaleco y, posteriormente, de su chaqueta. Sus cortesanos, por respeto o para no ofender al monarca, comenzaron a imitarlo, dejando también el último botón desabrochado. Esta práctica se extendió desde el Reino Unido y se convirtió en una norma de la moda masculina a nivel mundial, perdurando hasta hoy.

Los Botones de la Manga: ¿Adorno o Función?

Las mangas de las chaquetas de traje suelen llevar de uno a cuatro botones. Originalmente, estos botones tenían una función práctica: los "ojales de cirujano" o "mangas de trabajo" permitían desabrochar y remangar la manga para realizar tareas o procedimientos médicos sin quitarse la chaqueta. Hoy en día, en la mayoría de los trajes confeccionados en serie, los botones de la manga son puramente decorativos, con "ojales falsos" (simplemente cosidos en la tela). Sin embargo, en los trajes a medida, los ojales de la manga suelen ser reales y funcionales. Algunos entusiastas de la sastrería dejan el último botón de la manga desabrochado para mostrar que su traje es hecho a medida. El número de botones en la manga también puede indicar formalidad: dos se consideran más casuales, mientras que cuatro son más formales. La distancia entre ellos idealmente debería ser mínima, casi tocándose, aunque esto también es cuestión de preferencia personal.

Cómo Elegir los Botones Adecuados para tu Traje

Seleccionar los botones correctos para un traje implica considerar varios factores:

  • El Estilo del Traje: Los botones deben complementar la formalidad y el tejido del traje. Botones de metal pulido para un traje formal oscuro, botones de madera o nácar para un traje de lino o algodón más casual.
  • La Calidad: Es fundamental elegir botones de buena calidad. Son un detalle que se toca y se ve de cerca. Los botones de calidad son más duraderos y resistentes al uso y la limpieza.
  • El Color: El color de los botones debe armonizar con el color de la tela del traje. Pueden ser un contraste sutil o un complemento tono sobre tono. Por ejemplo, botones negros en un traje gris oscuro, o botones blancos o de nácar en un traje azul claro.

La elección correcta de los botones finaliza el diseño del traje, aportando ese toque distintivo que marca la diferencia.

Preguntas Frecuentes sobre Botones de Traje

Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre la etiqueta y el cuidado de los botones en los trajes:

  • ¿Cómo abrocho correctamente un botón de traje?

    Desliza el botón suavemente a través de su ojal correspondiente. Evita forzarlo para no dañar la tela. Asegúrate de que quede centrado en el ojal y plano contra la chaqueta. No estires la tela al abrochar, ya que crea tensión y un aspecto poco favorecedor.

  • ¿Puedo dejar mi chaqueta de traje desabrochada?

    Sí, es aceptable dejar la chaqueta desabrochada cuando estás de pie, especialmente en entornos menos formales, y es lo habitual al sentarte (salvo excepciones como el botón medio de una chaqueta de 3 botones). Dejarla desabrochada permite mayor libertad de movimiento y un aspecto más relajado. Sin embargo, en situaciones formales o si prefieres una silueta más definida, abrocharla (siguiendo las reglas) es lo correcto.

  • ¿Qué debo hacer si se cae un botón del traje?

    Lo ideal es llevar el traje a un sastre profesional para que lo vuelva a coser. Ellos tienen el hilo y la técnica adecuados para asegurar que el botón de repuesto (si tienes uno extra, que muchas prendas de calidad incluyen cosido en un lugar discreto) o uno nuevo que coincida perfectamente, quede bien fijado y alineado. Evita soluciones temporales como imperdibles, que pueden dañar la tela.

  • ¿Puedo añadir botones adicionales a mi traje?

    Generalmente no se recomienda. Los botones de un traje están colocados estratégicamente por el diseñador para asegurar la caída y el ajuste óptimos de la prenda. Añadir botones extra puede alterar el equilibrio del diseño y comprometer la apariencia. Si necesitas ajustes, consulta a un sastre profesional sobre otras posibles alteraciones.

  • ¿Cómo cuido los botones del traje?

    Evita exponerlos a humedad excesiva, productos químicos agresivos o frotarlos con fuerza al limpiar el traje, ya que podrían aflojarse o dañarse. Si limpias el traje en casa, usa un detergente suave y específico para telas delicadas. Guardar el traje en una funda protectora también ayuda a prevenir arañazos o enganches en los botones.

  • ¿Existen reglas para abrochar chalecos?

    Sí, y es similar a la chaqueta: la regla general es siempre dejar el último botón del chaleco desabrochado. Esta tradición también se asocia al Rey Eduardo VII. Abrochar todos los botones puede crear tensión incómoda. El botón superior es opcional: abrocharlo para un aspecto más formal, o dejarlo desabrochado para algo más casual.

  • ¿Puedo mezclar y combinar botones en mi traje?

    Aunque la idea de personalizar pueda ser atractiva, generalmente es mejor mantener los botones originales elegidos por el diseñador. Están seleccionados para complementar la tela y el estilo general del traje. Cambiarlos podría crear un conflicto visual. Si deseas personalizar, considera accesorios como gemelos o pañuelos de bolsillo, que permiten expresar tu estilo sin alterar la estructura del traje.

  • ¿Debo desabrochar los botones del traje cuando me siento?

    Sí, es una costumbre establecida desabrochar la chaqueta del traje al sentarse. Esto evita que la tela se arrugue de forma poco estética y te da mayor comodidad y libertad de movimiento. Si llevas un chaleco, este sí suele dejarse abrochado al sentarte.

  • ¿Existen excepciones a las reglas de abrochar trajes?

    Sí, aunque la regla "a veces, siempre, nunca" es una excelente guía, existen algunas excepciones, especialmente con diseños contemporáneos que pueden tener una posición de botones diferente o un corte más relajado. Al final, lo más importante es sentirte cómodo y seguro con tu atuendo, asegurando que el traje mantenga una buena caída y ajuste.

Tabla Resumen: Reglas de Abotonado de Chaquetas de Traje

AspectoChaqueta de 1 BotónChaqueta de 2 BotonesChaqueta de 3 BotonesChaqueta Cruzada
Botón Superior-Abrochado (de pie)Opcional (de pie)Abrochado (fila funcional)
Botón Medio--Siempre abrochado-
Botón InferiorAbrochado (de pie)Nunca abrochadoNunca abrochadoDepende del estilo
Al SentarseDesabrochadoDesabrochadoBotón Medio abrochado, Superior Opcional, Inferior NuncaDesabrochado
Ideal paraSiluetas delgadas y altas, Eventos de etiquetaVersátil (mayoría de cuerpos)Hombres más altosFormal

En conclusión, los botones, desde sus humildes orígenes ornamentales hasta su sofisticado papel en la sastrería moderna, son mucho más que simples cierres. Son elementos cargados de historia, función y estilo, cuya correcta comprensión añade una capa de aprecio por la artesanía y la etiqueta en el vestir.

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