¿Cómo hacer almohadas circulares?

Crea tus Propias Almohadas Redondas

13/02/2023

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Las almohadas, o cojines, son el complemento perfecto para cualquier sofá. Aportan color, textura y, sobre todo, una dosis extra de confort. Si bien las formas cuadradas y rectangulares son las más comunes, las almohadas redondas ofrecen un toque distintivo y moderno que puede romper con la monotonía y añadir dinamismo a tu decoración. Crear tus propias almohadas redondas no solo es un proyecto gratificante, sino que te permite personalizar completamente su tamaño, tejido y relleno para que se adapten perfectamente a tu espacio y estilo. Aunque pueda parecer complicado, el proceso básico es sorprendentemente sencillo y accesible incluso para principiantes en la costura.

Hacer una almohada redonda es fundamentalmente un ejercicio de costura de curvas, lo cual requiere un poco de paciencia, pero con las técnicas adecuadas, el resultado será una pieza decorativa hermosa y funcional. Desde la elección de la tela hasta el último punto de costura, cada paso contribuye al resultado final. Exploraremos en detalle cómo cortar la tela circularmente, cómo unir las piezas dejando una abertura crucial, el truco para que la curva quede suave y sin fruncidos, cómo darle la vuelta y rellenarla, y finalmente, cómo cerrar esa abertura de forma invisible. Prepárate para dar rienda suelta a tu creatividad y llenar tu hogar de cojines redondos hechos a mano.

¿Cómo se llaman las almohadas en forma de V?
Almohada Boomerang y almohadas en forma de U: Son términos que se usan frecuentemente para describir la misma forma de almohada. La almohada en forma de U (también conocida como almohada en forma de V), como su nombre indica, tiene la forma de la letra "U" o "V". Se usa típicamente para apoyar la espalda al sentarse o dormir.

Materiales Necesarios para Tu Proyecto

Antes de empezar a coser, es vital reunir todos los materiales y herramientas que necesitarás. Tener todo a mano hará que el proceso sea mucho más fluido y agradable. La buena noticia es que la mayoría de los elementos son básicos en cualquier kit de costura.

  • Tela: Necesitarás dos piezas iguales de tela. La cantidad dependerá del tamaño de la almohada que desees hacer. Puedes usar casi cualquier tipo de tela decorativa: algodón, lino, terciopelo, pana, loneta... La elección de la tela influirá enormemente en la apariencia y la sensación de la almohada.
  • Hilo: Un hilo que combine con tu tela. Es recomendable usar un hilo de poliéster de buena calidad para mayor resistencia.
  • Relleno: Fibra de poliéster (guata, miraguano) es el relleno más común y económico. Asegúrate de tener suficiente cantidad para que la almohada quede bien mullida. Otros rellenos pueden ser espuma picada o incluso materiales reciclados como retazos de tela viejos.
  • Patrón circular: Puedes usar un plato, un aro de bordar, la tapa de una olla o dibujar un círculo del tamaño deseado en un papel resistente o cartulina para usarlo como patrón.
  • Tijeras para tela: Unas buenas tijeras específicas para tela harán que el corte sea limpio y preciso.
  • Alfileres: Para sujetar las dos capas de tela antes de coser.
  • Máquina de coser (opcional): Si no tienes máquina, puedes coser a mano, pero tomará más tiempo.
  • Aguja de coser: Necesitarás una aguja para la máquina (si la usas) y una aguja para coser a mano para cerrar la abertura final.
  • Cinta métrica o regla: Para medir y verificar el tamaño del círculo y la abertura.
  • Marcador de tela o tiza: Para trazar el círculo en la tela.

La tela es quizás la elección más importante. Piensa en dónde irá la almohada. ¿Es para un sofá de alto tráfico? Elige una tela resistente como la loneta. ¿Buscas algo lujoso? El terciopelo o la chenilla son excelentes opciones. Para un estilo más rústico o natural, el lino o el algodón son ideales. Considera también si la tela es fácil de lavar, especialmente si la almohada será usada por niños o mascotas. Para una almohada de exterior, busca telas resistentes a la intemperie y a la decoloración.

Paso 1: Preparación y Corte Preciso

El primer paso crucial es obtener dos círculos de tela idénticos. La precisión aquí es clave para que la almohada tenga una forma redonda perfecta.

Primero, decide el tamaño de tu almohada. Recuerda que el tamaño final será un poco menor que el círculo que cortes debido a la costura. Si usas un objeto como patrón (un plato, por ejemplo), traza su contorno sobre la tela. Si creas un patrón de papel, asegúrate de que el círculo esté bien dibujado y recortado. Coloca tu patrón sobre la tela. Si la tela es doble, asegúrate de que esté bien doblada y plana, sin arrugas. Si cortas las dos piezas juntas, te asegurarás de que sean exactamente iguales. Utiliza alfileres para sujetar el patrón a la tela, especialmente si la tela es resbaladiza.

Con un marcador de tela o tiza, traza cuidadosamente el contorno del círculo sobre la tela. Intenta que la línea sea lo más limpia posible. Ahora, con tus tijeras de tela, corta a lo largo de la línea marcada. Intenta hacer un corte suave y continuo, evitando 'dentelladas' que puedan afectar la redondez. Una vez que hayas cortado las dos piezas circulares, retira los alfileres y el patrón. Ya tienes las dos mitades básicas de tu almohada.

Paso 2: Unir las Piezas y Coser el Contorno

Ahora es el momento de unir los dos círculos de tela. Para ello, debes colocarlos uno encima del otro con los 'lados derechos' de la tela enfrentados. El lado derecho es el lado que quieres que se vea en la almohada terminada. Al coser por el 'lado revés', al darle la vuelta, las costuras quedarán ocultas en el interior.

Alinea los bordes de ambos círculos lo mejor posible. Utiliza alfileres para sujetar las dos capas juntas. Coloca los alfileres a lo largo de todo el perímetro, separándolos unos pocos centímetros. Esto evitará que las telas se muevan mientras coses.

Ahora, es hora de coser. Ya sea a máquina o a mano, debes coser a lo largo del borde del círculo, dejando un margen de costura. Un margen de costura común y recomendado es de aproximadamente 1.5 cm (o 1/2 pulgada, como se mencionó en la información original). Este margen proporciona suficiente tela para trabajar y recortar después.

Comienza a coser en un punto del círculo y continúa alrededor, manteniendo el margen de costura lo más constante posible. La clave para una curva suave es ir despacio, especialmente si usas máquina de coser. Si sientes que la tela se amontona, levanta ligeramente el prensatelas (con la aguja abajo) y reajusta la tela antes de continuar. A medida que te acercas al punto donde empezaste, detente. Debes dejar una abertura sin coser. Esta abertura es fundamental para poder darle la vuelta a la almohada y, posteriormente, rellenarla. El tamaño de la abertura debe ser suficiente para que quepa tu mano cómodamente para rellenar; una abertura de 10 a 15 cm (4 a 6 pulgadas) suele ser adecuada para una almohada de tamaño mediano.

Asegúrate de rematar la costura (coser hacia adelante y hacia atrás) al principio y al final de la abertura para que no se descosa cuando le des la vuelta o la rellenes.

Paso 3: El Truco para Curvas Perfectas: Cortar Muescas

Una vez que has cosido casi todo el perímetro y has dejado la abertura, el siguiente paso es esencial para que tu almohada redonda no quede fruncida o tirante al darle la vuelta. Se trata de cortar pequeñas muescas o piquetes en el margen de costura.

Con cuidado, utiliza tus tijeras para hacer pequeños cortes perpendiculares al borde de la tela, a lo largo de todo el margen de costura, excepto en la zona de la abertura. Estos cortes deben llegar casi hasta la línea de costura, pero sin cruzarla. Si cortas la costura, tendrás que repararla.

La razón de hacer esto es que, en una curva, el borde exterior de la tela (el margen de costura) es más largo que el borde interior (la línea de costura). Al cortar estas muescas, liberas la tensión de la tela en el margen de costura, permitiendo que la tela se estire y se adapte suavemente a la curva interior cuando la almohada esté del derecho. Cuanto más pronunciada sea la curva (es decir, cuanto más pequeña sea la almohada), más muescas necesitarás hacer y más juntas deberán estar.

Además de las muescas, es una buena práctica recortar un poco el margen de costura si es muy ancho (por ejemplo, si usaste un margen de 2 cm o más), reduciéndolo a aproximadamente 1 cm. Esto reduce el volumen de tela dentro de la almohada y ayuda a que el borde quede más limpio.

Paso 4: Dar la Vuelta y Rellenar

Con las muescas hechas, es hora de darle la vuelta a la almohada. Introduce tu mano a través de la abertura que dejaste y tira de la tela hacia afuera, como si estuvieras pelando una funda. Trabaja con cuidado para que la tela no se desgarre en la costura o en las muescas. Una vez que toda la tela del 'lado derecho' esté hacia afuera, utiliza un objeto romo (como el extremo de un lápiz sin punta o un palo de madera fino) para empujar suavemente la costura desde el interior y sacar bien la forma redonda.

Ahora viene la parte divertida: rellenar la almohada. Coge tu fibra de poliéster (o el relleno que hayas elegido) y empieza a introducirla por la abertura. Es importante rellenar uniformemente para evitar bultos. Coge pequeñas porciones de relleno y empújalas hacia los bordes exteriores de la almohada primero, asegurándote de que toda la circunferencia quede bien rellena y firme. Luego, ve añadiendo más relleno en el centro. Continúa rellenando hasta que la almohada tenga la firmeza deseada. No te quedes corto con el relleno, ya que una almohada bien rellena se ve y se siente mucho mejor. Sin embargo, tampoco la sobrecargues, ya que esto puede tensar las costuras y dificultar el cierre.

Paso 5: Cerrar la Abertura

El último paso es cerrar la abertura que usaste para rellenar. Para un acabado limpio y profesional, la mejor técnica es coser a mano utilizando la puntada invisible, también conocida como puntada de escalera o puntada de dobladillo ciego.

Dobla los bordes crudos de la abertura hacia adentro, siguiendo la línea de costura existente. Sujeta los bordes doblados con alfileres para mantenerlos en su sitio. Enhebra una aguja de coser a mano con hilo que combine con tu tela y haz un nudo al final del hilo. Comienza anclando el hilo en un extremo de la abertura por dentro, de manera que el nudo quede oculto.

La puntada invisible consiste en alternar pequeñas puntadas entre el doblez de un lado y el doblez del otro, pasando la aguja horizontalmente dentro del doblez. Sales en un lado, haces una pequeña puntada en el doblez del otro lado directamente enfrente o ligeramente más adelante, vuelves a salir, y repites. A medida que tiras suavemente del hilo, las puntadas desaparecen dentro de los pliegues, uniendo los dos lados de la abertura de forma casi invisible.

Continúa cosiendo de esta manera hasta llegar al otro extremo de la abertura. Remata bien la costura con varios nudos pequeños para asegurarte de que no se abra. Corta el exceso de hilo. Una vez cerrada la abertura, puedes masajear suavemente la almohada para distribuir el relleno y asegurarte de que la costura de cierre se funda bien con el resto del borde.

Consejos Adicionales y Variaciones

Una vez que domines la técnica básica, puedes experimentar con diferentes variaciones para añadir interés a tus almohadas redondas.

  • Añadir Ribetes o Vivos: Para un acabado más definido y profesional, puedes insertar un ribete (cordón forrado de tela) en la costura exterior antes de coser los dos círculos. Esto le da un borde más estructurado y decorativo.
  • Almohadas con Botones o Pliegues (Tufting): Como se mencionó en la información original, puedes hacer una almohada tufted. Esto implica pasar una aguja larga con hilo resistente a través del centro de la almohada rellena y asegurar ambos extremos con botones o nudos decorativos. Esto crea una hendidura en el centro y le da un aspecto clásico y mullido. Para una almohada redonda, esto se vería muy elegante.
  • Fundas Removibles: Si prefieres poder lavar la funda de la almohada, puedes añadir una cremallera en lugar de coser completamente el borde. Para una almohada redonda, insertar una cremallera puede ser un poco más complicado que en formas rectas, pero es posible si la coses en una sección recta antes de unir las curvas, o si usas una cremallera muy flexible. Una alternativa más sencilla es hacer una funda tipo sobre en la parte trasera.
  • Combinar Telas: No tienes que usar la misma tela para ambos lados. Combina texturas, colores o estampados para crear una almohada reversible o con un diseño más complejo.

Preguntas Frecuentes

Aquí respondemos algunas dudas comunes que pueden surgir al hacer almohadas redondas:

¿Qué tipo de tela es mejor para empezar?

Para principiantes, las telas de algodón o mezclas de algodón son ideales. Son fáciles de cortar, no se resbalan y no se deshilachan demasiado. Evita telas muy elásticas, resbaladizas (como la seda o el satén) o muy gruesas (como algunas tapicerías muy densas) hasta que tengas más experiencia.

¿Cuánto relleno necesito?

Es difícil dar una cantidad exacta sin conocer el tamaño de la almohada y la densidad del relleno que usas. Sin embargo, siempre es mejor comprar un poco más de lo que crees que necesitarás. Una almohada bien rellena es firme pero no dura, y recupera su forma al presionarla. Para una almohada de unos 40-50 cm de diámetro, podrías necesitar entre 500 gramos y 1 kg de fibra, dependiendo de cuán densa la quieras.

¿Puedo lavar mi almohada hecha a mano?

Depende de la tela y el relleno que hayas usado. Si ambos son lavables a máquina, generalmente puedes lavar la almohada completa en un ciclo suave con agua fría. Sin embargo, el secado puede ser lento y el relleno puede agruparse. Si es posible, es preferible lavar solo la funda (si la hiciste removible) o limpiar las manchas localmente. Si lavas la almohada completa, puede ser mejor secarla al aire o en secadora a muy baja temperatura, volteándola y ahuecándola con frecuencia.

¿Cómo hago un círculo perfecto sin un patrón?

Puedes crear un compás casero. Ata un lápiz a un extremo de un trozo de cuerda. Decide el radio de tu círculo (la mitad del diámetro deseado). Ata el otro extremo de la cuerda a un alfiler o aguja. Fija el alfiler en el centro de la tela doblada (donde quieres que esté el centro del círculo). Mantén la cuerda tensa y traza el círculo con el lápiz alrededor del alfiler central. Asegúrate de que la tela esté completamente plana.

Crear tus propias almohadas redondas es un proyecto gratificante que te permite añadir un toque personal y acogedor a tu hogar. Con un poco de práctica, podrás hacer cojines de diferentes tamaños y estilos para complementar perfectamente tu sofá y otros muebles. ¡Anímate a coser y disfruta del proceso y del resultado!

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