¿Cómo educar a un perro para que no rompa cosas?

Adiós a los Muebles Mordidos: Guía Canina

04/12/2025

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Son muchos los dueños que entonan el «mi perro lo muerde todo» con auténtica desesperación. Un comportamiento que, si bien puede formar parte de la normalidad en la primera edad de un can, puede transformarse en un auténtico problema a medida que pasan los años. Y no: lograr que no lo haga no pasa por castigarle o gritarle. Para evitar que un perro muerda todo es fundamental analizar la razón por la que lo hace, y poner de nuestra parte para que no suceda.

La lista de cosas que un perro puede destrozar con su dentadura es amplia y, habitualmente, implica muchos de nuestros objetos personales. Pero la cosa no se queda en zapatos o ropa: los damnificados pueden llegar a ser, incluso, los muebles y accesorios de nuestra casa, incluyendo ese sofá que tanto aprecias. Algo que, más allá del disgusto, puede suponer incluso un problema de salud para nuestro animal. Morder muebles de madera o cables; o comer el relleno de un cojín, por ejemplo, pueden implicar que nuestro perro acabe en urgencias por un problema gástrico o, incluso, algo todavía más complicado. Otra razón más, al margen de tener una convivencia armónica, para descubrir qué está ocurriendo.

¿Cómo se ve una quebradura en un perro?
Si su perro efectivamente sufre una fractura de hueso, la extremidad afectada puede presentar: Poca amplitud de movimiento, signos de dolor o rigidez en las articulaciones. Hinchazón y hematomas alrededor de la articulación. Una apariencia asimétrica (una articulación que parece deformada, hinchada o fuera de lugar)

Por eso y de la misma manera que cuando nos preguntamos las razones por las que un perro orina en casa, es fundamental saber por qué muerde las cosas para subsanarlo y cuidar tanto de su integridad física como emocional. Comprender la raíz del problema es el primer paso crucial para proteger tanto tu hogar como a tu fiel amigo de cuatro patas.

Mi Perro Muerde Todo: Entendiendo la Razón

Como decíamos, la práctica de morder las cosas es más que habitual en los cachorros y forma parte de su proceso de maduración. El perro, como los humanos, descubre el mundo a través de la boca: una zona de su cuerpo en la que radica su sentido del tacto en la primera etapa de su vida. Su instinto le lleva, para nuestro susto y disgusto muchas veces, a metérselo todo en la boca para experimentar con lo que le rodea. Pero, más allá de estar implícito en su ADN, si un perro muerde mucho siendo cachorro hay una razón más para que lo haga: necesita aliviar el dolor y el picor de las encías que provoca la salida de sus dientes definitivos. Morder objetos le proporciona un alivio similar al que un bebé encuentra al morder un mordedor.

El escenario cambia totalmente si un perro lo muerde todo siendo adulto. Además de conocer su entorno, no es una válvula de escape para su dentición en crecimiento. Entonces ¿por qué lo hace? Lejos de existir un único motivo, hay varios aspectos que debemos conocer y evaluar para saber por qué nuestro animal tiene ese comportamiento destructivo. Lejos de morder como creen muchos humanos como venganza o para fastidiar, cuando un perro muerde cosas está tratando de decirnos a su manera que tiene necesidades que no estamos cubriendo. Y sí: el hecho de morder implica, salvo en los cachorros, que la salud emocional o física de nuestro perro no es plena. Es su forma de comunicarse, de manifestar un desequilibrio interno que necesita ser atendido.

Así que si te planteas cómo saber si mi perro es feliz conmigo o, simplemente, quieres evitar el problema que suponen sus destrozos en muebles y objetos, es fundamental conocer a fondo las causas por las que un perro adopta este comportamiento. Identificar la causa raíz es esencial para aplicar la solución adecuada y lograr una convivencia armoniosa.

Causas Comunes del Comportamiento Destructivo

Existen diversas razones por las cuales un perro adulto puede recurrir a morder y destruir objetos. Abordar estas causas subyacentes es clave para corregir el comportamiento.

1. Estrés y Ansiedad

De la misma manera que nos sucede a nosotros, los perros también pueden sufrir cuadros de ansiedad y estrés. Unas dolencias emocionales que suelen manifestar mordiendo cosas o, incluso, ensañándose con ellas de forma compulsiva. Aunque la ansiedad por separación en perros es el trastorno más conocido y reconocido por los dueños de perros, la soledad no es la única fuente de estrés para estos animales.

Un cambio de espacio o de cuidadores, un lugar demasiado ruidoso y nuevo, la llegada de un nuevo integrante a la familia, no tener la atención que demanda, una rutina inconsistente o una falta de estimulación mental… los motivos por los que un perro puede sentir ansiedad o estrés son múltiples y variados. ¿Y por qué muerden? Sencillo: porque el acto de morder tiene un efecto tranquilizante y les ayuda a disminuir el nerviosismo acumulado. Es una forma de liberar tensión. Pero lo más importante: ¿qué emociones hay detrás del hecho de morder? Soledad, tristeza, miedo y nerviosismo. Dignas, todas ellas, de tener en cuenta y abordar con empatía.

2. Falta de Ejercicio

Como hemos visto en muchas ocasiones, el ejercicio para perros es fundamental para su bienestar físico pero, también, para su bienestar emocional. Si un perro no desfoga su energía acumulada a través del juego, los paseos o el deporte, alimentará esa ansiedad y ese nerviosismo que mencionábamos antes. Una falta de ejercicio adecuado es una causa muy común de comportamientos destructivos.

¿Y cómo da salida un perro a su exceso de energía y a su nerviosismo si no la gasta fuera? Sencillo: mordiendo todo lo que tenga a su alcance dentro de casa, incluyendo tus posesiones más preciadas. Un perro cansado es, a menudo, un perro feliz y menos propenso a destruir.

3. Higiene Dental Deficiente

Algo que no solemos contemplar cuando un perro lo muerde todo, pero que también forma parte de la ecuación. El acto de morder ayuda a eliminar el sarro de los dientes: uno de los grandes enemigos de la salud bucal de los perros, y que debe ser prioridad absoluta tanto cuando se trata de un perro joven como cuando hablamos de los cuidados de un perro mayor. La higiene dental es crucial.

Si un perro siente molestias en sus encías o necesita limpiar sus dientes, puede recurrir a morder objetos duros para intentar aliviarse o limpiarse. Si bien esto puede ser instintivo, no es la forma más segura ni efectiva de cuidar su boca y puede llevar a la destrucción de objetos inadecuados.

4. Aburrimiento

Y sí: ellos también se aburren. Y no hay más que ponerse en su piel para entender que, por ejemplo, las horas que estamos trabajando pueden ser algo interminable para un perro que nos espera solo en casa sin nada que hacer. El aburrimiento es un potente motor de comportamientos no deseados.

Un perro aburrido buscará formas de entretenerse, y morder objetos es una actividad que le proporciona estimulación, tanto física como mental. Si no le proporcionamos alternativas interesantes y permitidas, recurrirá a lo que tenga a mano, que a menudo son nuestros muebles, zapatos o cojines.

Cómo Evitar que Tu Perro Muerda Muebles y Objetos

Comprendidas las razones, es momento de conocer las soluciones prácticas para evitar que un perro lo muerda todo. Y es que, aunque creamos que se debe a una sola causa, en muchas ocasiones este comportamiento responde a varias por lo que subsanarlas en conjunto puede ser clave para mejorar el bienestar físico y emocional de nuestro animal y, por ende, proteger nuestro hogar.

1. Ofrécele Juguetes Específicos y Adecuados

La importancia del juego en los perros es tal que se considera clave para su educación y para mantener activa su mente. Y no es casual que la inmensa mayoría de juguetes para perros busque, precisamente, que estos animales muerdan. Morder es una de las bases del juego en los canes, y algo que debemos reforzar positivamente mediante los juguetes para perros diseñados para ello.

Si, además, nuestro perro muerde todo lo que encuentra, es si cabe más importante ofrecerle juguetes específicos diseñados para resistir la mordida y satisfacer esa necesidad instintiva. Es más: en este caso, hemos de valorar la posibilidad de que sea un juguete interactivo en el que nuestro animal reciba una recompensa (como comida) al manipularlo correctamente. No solo le mantendrá entretenido durante más tiempo, sino que, además, este refuerzo positivo hará que se focalice en el juguete, dejando tranquilos nuestros objetos personales, las patas de las sillas, el sofá o cualquier otra cosa que se le antoje morder. Tener siempre disponibles juguetes adecuados es una excelente medida preventiva.

2. Dedícale Tiempo de Calidad

El perro es un animal de afectos y cercanía, para el que la relación con sus cuidadores es la base de su salud emocional. Por eso y aunque tengamos que ausentarnos de casa por trabajo u otras obligaciones, es fundamental que una vez estemos en ella le dediquemos tiempo de calidad en exclusiva y siempre empleando el refuerzo positivo como parte de nuestra relación. La interacción contigo reduce su soledad y nerviosismo.

Una sesión de mimos o de cepillado, jugar con él activamente, sacarle a pasear de forma enriquecedora o compartir alguna actividad juntos son cosas sencillas que servirán para que su nerviosismo desaparezca y se sienta más tranquilo. Estar con nosotros y sentirse parte de la familia es lo único que necesitan para conseguirlo y reducir la necesidad de morder por estrés o aburrimiento.

3. Identifica y Aborda la Fuente de Estrés

Nadie como tú conoce a tu perro, y sabe identificar cuáles son los motivos para que se ponga nervioso o ansioso. Analiza qué puede estar alterándole emocionalmente, y trata de ayudarle a entender la situación y a sentirse seguro. Abordar la raíz del nerviosismo es vital.

¿Su nerviosismo responde a estar en un espacio nuevo? Créale un rincón en el que se sienta cómodo y seguro, con su cama, juguetes y agua. ¿Hay un nuevo miembro en la familia (humano o animal)? Descubre cómo presentar un bebé a un perro o a otro animal de forma gradual y positiva. ¿Sufre ansiedad por separación? Consulta con un profesional para implementar un plan de modificación de conducta. Observar a tu perro y entender sus señales es clave para ofrecerle la ayuda que necesita.

4. Cuida y Mantén Limpia su Dentadura

Es el gran talón de Aquiles de los canes, y procurarles una correcta higiene dental a lo largo de su vida es casi una garantía para que disfruten de una buena vejez y, de paso, reducir la necesidad de morder para aliviar molestias bucales o limpiar sus dientes.

Conseguirlo no solo pasa por saber cómo limpiar los dientes a un perro de forma regular con cepillo y pasta específicos. Además, implica ofrecerles de forma regular snacks que permitan evitar la acumulación de sarro al ser masticados. Y no: no solo podemos ofrecerle el clásico snack dental. También podemos mimarles haciéndoles saborear mientras muerden usando snacks naturales deshidratados (como orejas de cerdo, nervios de toro, etc.) con los que nuestro perro disfrutará todavía más y que también ayudan a mantener sus dientes limpios de forma natural.

5. Comparte el Deporte y la Actividad Física

Una forma excelente de manteneros en forma ambos, de desfogar su energía acumulada para combatir la falta de ejercicio y el aburrimiento, pero también de tener tiempo de calidad con él. Hacer deporte con tu perro os permitirá estar juntos compartiendo una actividad que reforzará vuestro vínculo, y ayudará enormemente en su equilibrio psicológico y físico.

Correr con él, practicar senderismo, visitar instalaciones de acceso gratuito de Agility, jugar a la pelota o, simplemente, convertir el lanzamiento de un objeto en una rutina en el parque, favorecerá que tu perro se sienta más tranquilo, más sano y mucho menos propenso a buscar válvulas de escape destructivas en casa.

Preguntas Frecuentes sobre el Comportamiento de Mordida

A menudo surgen dudas específicas cuando un perro muerde cosas. Aquí respondemos algunas de las más comunes.

¿Por qué mi perro adulto empezó a morder cosas de repente?
Si un perro adulto que antes no mordía de forma destructiva comienza a hacerlo, es una clara señal de que algo ha cambiado en su entorno o en su estado emocional. Puede ser estrés por un cambio en la rutina, ansiedad por separación si ahora pasa más tiempo solo, aburrimiento por falta de estimulación, o incluso alguna molestia física o dental que intenta aliviar. Es fundamental observar su comportamiento y buscar la causa subyacente.

¿Mi perro muerde mis muebles como venganza?
No, absolutamente no. Los perros no actúan por venganza en el sentido humano. Morder es una forma de comunicación o una respuesta a una necesidad insatisfecha (estrés, aburrimiento, necesidad de morder, etc.). Creer que lo hace por venganza te impide entender el problema real y buscar una solución efectiva basada en la comprensión y el refuerzo positivo.

¿Qué tipo de juguetes son los mejores para perros que muerden mucho?
Los mejores son los juguetes específicos diseñados para ser duraderos y seguros para la masticación intensa. Busca juguetes de goma resistente, juguetes interactivos que dispensan premios o juguetes de cuerda gruesa. La clave es que sean apropiados para el tamaño y la fuerza de mandíbula de tu perro, y que le resulten más atractivos que tus muebles u objetos personales.

¿Ayuda el ejercicio a reducir la mordida destructiva?
Sí, enormemente. La falta de ejercicio es una causa muy común de aburrimiento y nerviosismo en los perros. Proporcionar suficiente actividad física ayuda a quemar el exceso de energía, reduce el estrés y la ansiedad, y deja al perro más relajado y menos propenso a buscar formas destructivas de liberar esa tensión.

¿Cómo se relaciona la higiene dental con la mordida?
Los perros tienen un instinto natural de morder para mantener sus dientes limpios y aliviar posibles molestias en las encías. Una higiene dental deficiente o problemas bucales pueden aumentar esta necesidad. Ofrecer snacks dentales y juguetes masticables adecuados puede satisfacer este instinto de forma segura y ayudar a mantener su salud bucal.

Y, si un perro lo muerde todo, incluyendo tu querido sofá, no te lo tomes como algo personal. Está tratando de comunicarse contigo y pidiéndote, a su manera, que le ayudes a sentirse plenamente feliz, equilibrado y seguro. Comprender, tener paciencia y aplicar estas soluciones te permitirá disfrutar de una convivencia más tranquila y de un perro más feliz.

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