27/08/2022
El Sillón Barcelona necesita poca presentación. Es, sin duda, uno de los diseños más icónicos y celebrados del siglo XX. Creado por Ludwig Mies van der Rohe, parece existir «como si siempre hubiera estado ahí», según Michael Jefferson, experto en su historia. Este sillón no es solo una pieza de mobiliario; es un símbolo de la modernidad, una fusión magistral de la historia clásica y la innovación de la era industrial. Su legado perdura, y entender su origen y evolución revela la profundidad de su diseño y su impacto en el mundo del mobiliario.

Orígenes e Inspiración Clásica
Las primeras ideas para lo que se convertiría en el Sillón Barcelona surgieron en bocetos de Mies van der Rohe en 1928. Mies experimentaba con diversas soluciones de asientos, pero para este diseño en particular, buscó inspiración en formas clásicas que se remontan miles de años. La forma básica de tijera del sillón, conocida como «silla curul», tiene raíces en diseños que datan de 1500 a.C. Ejemplos de la silla curul se han encontrado a lo largo de la historia en diseños egipcios, griegos y romanos, a menudo asociados con asientos de poder y autoridad.
Un precedente más directo y notable para el Sillón Barcelona fue la silla de jardín de hierro fundido de Karl Friedrich Schinkel, diseñada en 1825. Esta silla se considera precursora del modernismo, siendo una de las primeras en utilizar el proceso de hierro fundido para producir muebles de manera eficiente a gran escala. Cada pieza lateral idéntica se forjaba como una unidad completa, ofreciendo gran estabilidad con materiales mínimos.
Aunque influenciado por Schinkel, la interpretación de Mies de la forma curul merece una consideración especial. A diferencia de precedentes anteriores, donde el eje se encontraba en las elevaciones frontal y trasera de la silla, el Sillón Barcelona sitúa el eje en los laterales. Esto produce un asiento altamente en voladizo, algo que solo fue realmente posible en el período contemporáneo gracias a los materiales modernos. El resultado fue una silla sin adornos, de «estructura pura», que representaba la unión perfecta de forma y función.
Nacimiento en el Pabellón de Barcelona
El Sillón Barcelona fue diseñado específicamente para el Pabellón de la República de Weimar en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Mies van der Rohe fue seleccionado para diseñar este pabellón, un espacio que buscaba simbolizar el nuevo espíritu progresista de Alemania. A través de proporciones y planificación magistrales, Mies creó un espacio rítmico y sin precedentes, elevando los materiales de la era industrial a un nivel de gracia nunca antes alcanzado.
Solo se crearon dos ejemplares originales del Sillón Barcelona para su exhibición en el pabellón. Mies buscaba una solución formal que acompañara las paredes y planos independientes del Pabellón de Barcelona. Quería que el diseño fuera más que una silla; debía ser un «objeto monumental». Como elementos organizativos, los sillones y sus otomanas acompañantes se colocaron en el pabellón como piezas fijas, destinadas a permanecer en su lugar.
Consciente de que el rey Alfonso XIII estaría presente en la exposición, Mies famously dijo que el Sillón Barcelona sería «digno de un rey». Esta frase dio lugar a la idea errónea de que el sillón fue diseñado *como* un objeto monárquico, una idea que desde entonces ha sido ampliamente desacreditada por los estudiosos. La intención era más bien crear una pieza de tal elegancia y presencia que fuera adecuada para la realeza, simbolizando la dignidad del nuevo espíritu republicano, no sirviendo a la monarquía.
Los dos modelos originales presentaban una construcción atornillada y cromada con cojines de piel de cerdo de color marfil. En 1953, Knoll creó una réplica de una de estas sillas de color marfil y la donó al Museo de Arte Moderno (MoMA).
La Evolución de su Producción y Materiales
La producción comercial del Sillón Barcelona siguió poco después de su debut en el Pabellón. La primera producción fue artesanal, realizada en el estudio Berliner Metallgewerbe de Josef Müller en Berlín en 1930.
Un año después, en 1931, la silla apareció en el catálogo de productos de la empresa Bamburg, marcando el primer intento de producirla en masa. El cromado era un proceso nuevo en el diseño de muebles, y la empresa carecía de cubas lo suficientemente grandes para chapar el marco soldado de un metro cuadrado. Como resultado, los componentes se atornillaban y unían a solape, con dos tornillos colocados en diagonal. Estas primeras versiones de la silla presentaban cojines rellenos de crin de caballo, como los diseñados originalmente para el Pabellón.
Con el consentimiento de Mies, la empresa Bamburg comenzó a realizar mejoras selectas en el diseño entre 1931 y 1932. Tras observar deterioro en las uniones, el punto de conexión migró hacia adentro, aumentando la estabilidad y durabilidad del diseño. Para 1932, la unión interseccional se había ocultado bajo las correas de cuero de la silla, dándole un aspecto más limpio y sin costuras.
En 1932, la producción pasó a Thonet, quien continuó fabricando la silla solo durante dos años, hasta que los eventos previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial detuvieron la producción. Para 1938, Mies van der Rohe había huido de Alemania, se había trasladado a Chicago y se había convertido en director del Instituto de Tecnología de Illinois (IIT).
Mientras estaba en el IIT, Mies fue contactado por su antigua alumna Florence Knoll con la idea de producir toda la colección de muebles de Mies en masa para los mercados estadounidense e internacional. Como mentora y tutora temprana de Florence, Mies decidió otorgar a Knoll, Inc. los derechos para fabricar el diseño icónico. Aunque el texto menciona un otorgamiento formal en 1953 en otro lugar, la producción por parte de Knoll comenzó, según la cronología detallada, en 1947.
Los intentos iniciales de Knoll para prototipar el diseño incluyeron experimentos con aluminio, pero el cambio de material trajo consigo una serie de problemas. Knoll decidió descartar el aluminio en favor del cromado.
Durante el período intermedio entre 1945 y 1947, la producción del Sillón Barcelona continuó en Nueva York, donde fue fabricado por Titlegratz. Ejemplos selectos de este período aparecen en varios interiores diseñados por Philip Johnson, quien fue fundamental para introducir el Sillón Barcelona en América al encargar a Mies su residencia Southgate en 1930.

La producción por parte de Knoll comenzó en firme en 1947 en la fábrica de la empresa en East Greenville, Pensilvania. Estos modelos tempranos de Knoll eran cromados, acolchados por un lado y presentaban una pieza plana de cuero en la parte trasera de la silla. Una característica distintiva de un Sillón Barcelona fabricado por Knoll es el ribete grueso visto en los cojines, que estaban rellenos de una espuma industrial densa. Las etiquetas de tapicería originales también certifican la fabricación de Knoll.
Ejemplos del Sillón Barcelona producido en Chicago comenzaron a aparecer en 1960. Fabricado por el metalúrgico Jerry Griffith, esta versión del Sillón Barcelona fue la primera en utilizar acero inoxidable. El diseño de Griffith sacrificó un elemento de durabilidad a largo plazo por la elegancia en su distintiva unión cruzada, notable por la falta de material de soldadura adicional de soporte. Este diseño se utilizó en muchos edificios diseñados por Mies en Chicago.
Siguiendo el ejemplo de Griffith, en 1964 la producción de Knoll cambió al acero inoxidable. Mies proclamó que habría utilizado acero inoxidable desde el principio si la tecnología hubiera estado disponible para él.
Después de la muerte de Mies en 1969, Knoll comenzó a fabricar versiones del Sillón Barcelona chapadas en bronce para encargos especiales, particularmente en el Medio Oeste de Estados Unidos. Michael Jefferson recordó conversaciones con Bobby Cadwallader, ex director de Knoll, quien comentó la peculiaridad de los clientes de Chicago por encargar estas sillas chapadas en bronce en masa.
Debido a la popularidad y el estatus del Sillón Barcelona, la tentación de copiarlo es «rampante», como señaló Jefferson. Para diferenciar el diseño auténtico de las numerosas versiones derivadas en el mercado, a mediados de los años 90, KnollStudio añadió la firma de Mies a la pata trasera derecha del Sillón Barcelona.
Tras un largo proceso, Knoll obtuvo con éxito una protección federal de imagen comercial (trade dress) para cinco piezas diseñadas por Ludwig Mies van der Rohe en 2004, incluyendo el Sillón y el Otomano Barcelona. La imagen comercial protege la «imagen visual total» de un producto, otorgando al receptor la tutela del producto en el mercado. Esta medida ha sido esencial para proteger los diseños de Mies de copias inelegantemente realizadas y no autorizadas.
Cronología de la Producción del Sillón Barcelona
| Periodo | Fabricante/Evento Clave | Características Clave |
|---|---|---|
| 1928 | Bocetos iniciales de Mies | Concepto basado en silla curul |
| 1929 | Diseño para el Pabellón de Barcelona | 2 modelos originales: atornillados, cromados, piel de cerdo marfil |
| 1930 | Josef Müller (Berlín) | Primera producción comercial artesanal |
| 1931 | Bamburg Company | Primer intento de producción en masa, atornillado, unido a solape, cojines de crin |
| 1931-1932 | Bamburg Company | Mejoras en el diseño: punto de conexión migra, unión oculta |
| 1932-1934 | Thonet | Producción limitada antes de la IIGM |
| 1945-1947 | Titlegratz (Nueva York) | Producción interina |
| 1947 | Knoll | Inicio de producción en Pensilvania, cromado, ribete grueso, espuma densa |
| 1960 | Jerry Griffith (Chicago) | Primera producción en acero inoxidable |
| 1964 | Knoll | Cambio de producción a acero inoxidable |
| 1970s | Knoll | Versiones chapadas en bronce (encargos especiales) |
| Mediados 1990s | KnollStudio | Se añade la firma de Mies al marco |
| 2004 | Knoll | Protección federal de imagen comercial (trade dress) |
Preguntas Frecuentes sobre el Sillón Barcelona
¿Quién diseñó el Sillón Barcelona?
Fue diseñado por el arquitecto y diseñador alemán Ludwig Mies van der Rohe.
¿Para qué fue creado originalmente?
Fue diseñado específicamente para el Pabellón de la República de Weimar en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Sirvió como asiento de honor y elemento organizativo dentro del pabellón.
¿Se sentaron realmente los reyes de España en él?
Aunque Mies dijo que el sillón sería "digno de un rey" y fue diseñado para el pabellón sabiendo que el rey Alfonso XIII asistiría, los estudiosos generalmente coinciden en que el rey y la reina no llegaron a sentarse en ellos. La frase destacaba la dignidad y elegancia del diseño.
¿Qué materiales se usaron en los modelos originales de 1929?
Los dos modelos originales tenían una construcción atornillada y cromada con cojines de piel de cerdo de color marfil.
¿Quién produce el Sillón Barcelona auténtico hoy en día?
Knoll, Inc. es el fabricante autorizado del Sillón Barcelona. Mies van der Rohe les otorgó los derechos de producción (según la cronología, la producción por parte de Knoll comenzó en 1947).
¿Por qué hay tantas copias en el mercado?
Debido a su estatus como diseño icónico y celebrado, hay una gran tentación de copiarlo. La protección legal como la imagen comercial ayuda a diferenciar los auténticos de las imitaciones no autorizadas.
¿Cómo se protege el diseño hoy en día?
Knoll obtuvo protección federal de imagen comercial en 2004 para el Sillón y Otomano Barcelona, que protege su "imagen visual total" y ayuda a combatir las copias.
En resumen, el Sillón Barcelona es mucho más que un simple asiento. Es un testamento a la visión de Mies van der Rohe, una pieza que trasciende el tiempo y las modas, manteniendo su relevancia como símbolo de elegancia, modernidad y diseño de calidad superior. Su rica historia, desde sus raíces clásicas hasta su producción moderna y su protección legal, subraya por qué sigue siendo un icono perdurable en el mundo del diseño de mobiliario.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Sillón Barcelona: Un Icono del Diseño puedes visitar la categoría Muebles.
