¿Qué es la silla BKF?

Silla BKF: El Ícono Argentino del Diseño

06/06/2024

Valoración: 4.73 (9199 votos)

La silla BKF, mundialmente reconocida también bajo el nombre de Silla Butterfly o Mariposa por su distintiva forma, es mucho más que un simple asiento; es un verdadero ícono del diseño con una rica historia que se remonta a Argentina. Concebida en 1938, esta pieza trascendió fronteras y se convirtió en un símbolo de modernidad y funcionalidad descontracturada, capturando la esencia de una época y la visión de sus creadores.

https://www.youtube.com/watch?v=ygUQI3NpbGxhYmtmZ2x5cGhvcw%3D%3D

Orígenes e Inspiración: El Legado del Grupo Austral

El nombre BKF es un acrónimo que honra a los tres arquitectos argentinos responsables de su diseño: Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari. Estos talentosos creadores formaron parte del célebre Grupo Austral, un colectivo de arquitectos de vanguardia activo en Buenos Aires entre 1937 y 1941. Bonet, egresado de la Escuela Superior de Arquitectura catalana, ya había colaborado con figuras importantes en España antes de unirse a Kurchan y Ferrari Hardoy en el estudio parisino del influyente arquitecto Le Corbusier. Fue en París donde se conocieron y forjaron una colaboración que los llevaría a Buenos Aires para fundar el Grupo Austral y, posteriormente, a diseñar esta silla emblemática que se convertiría en embajadora del diseño argentino en el mundo.

¿Qué es la silla BKF?
BKF son las siglas de los apellidos de Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari, los argentinos que diseñaron este objeto único en 1938. La silla BKF se destacó desde el principio por su modernidad y su propuesta ergonómica descontracturada, adecuada a su funcionalidad original.

La inspiración para la BKF no surgió de la nada. Se reconoce que tomó elementos de una silla militar británica portátil previa, conocida como 'La Tripolina'. Patentada en Estados Unidos en 1881 por el ingeniero inglés Joseph B. Fenby, 'La Tripolina' presentaba una estructura de madera plegable con un asiento de lona o piel. Los diseñadores del Grupo Austral reinterpretaron esta idea, adoptando una estructura de acero y un asiento de cuero o lona, pero imprimiéndole una estética y ergonomía totalmente nuevas y modernas para su tiempo. Esta conexión histórica añade una capa fascinante a la narrativa de la BKF, mostrando cómo las ideas de diseño pueden evolucionar y ser transformadas por nuevas visiones y contextos.

Diseño y Características Clave de la BKF Original

El diseño de la silla BKF se destacó desde su concepción por su modernidad y su propuesta ergonómica descontracturada. Su funcionalidad original estaba pensada para espacios de trabajo creativos y relajados, como el atelier de los jóvenes artistas en el microcentro porteño, su primer destino conocido. La silla se basa en una estructura ligera de acero sobre la cual recae el peso del usuario. El asiento y el respaldo consisten en una única pieza de material flexible, originalmente cuero o una lona de alta resistencia utilizada para camiones. Esta pieza se suspende de la estructura, creando una cavidad cóncava que se adapta al cuerpo.

Una de las características más notables del diseño es cómo permite al usuario adoptar múltiples posiciones al sentarse. La forma suspendida del asiento ofrece una sensación similar a la de estar en una hamaca, fomentando la relajación y un uso informal. Las primeras versiones experimentaron con la expresión del material, utilizando una estructura de hierro que aprovechaba la pátina del óxido como parte de su estética cruda e industrial. Esta combinación de materiales sencillos, una estructura minimalista y una forma orgánica y adaptable fue clave para su atractivo inmediato y su duradera relevancia en el mundo del diseño.

Del Taller Argentino a la Fama Mundial

A pesar de su inmenso impacto posterior, inicialmente solo se produjeron tres prototipos de la silla BKF por parte de los arquitectos. Estos prototipos fueron presentados al público en 1940 en el Salón de Artistas Decoradores en Argentina. Fue allí donde la silla capturó la atención de una figura crucial para su proyección internacional: Edgar Kaufmann Jr., curador del Museum of Modern Art (MoMA) en Nueva York. Kaufmann, con una visión aguda para el diseño innovador, adquirió dos de las tres sillas prototipo y las llevó a Estados Unidos. Una de ellas fue exhibida en el prestigioso MoMA, introduciendo el diseño argentino a la élite del diseño estadounidense. La segunda silla fue destinada a su propia residencia, la icónica 'Fallingwater' (Casa de la Cascada), obra maestra del arquitecto Frank Lloyd Wright, un contexto que elevó aún más el estatus de la silla.

Kaufmann predijo acertadamente que esta silla económica y ligera se volvería extremadamente popular en Estados Unidos, y así fue. Su exposición en el MoMA y su presencia en un ícono arquitectónico como Fallingwater le otorgaron una visibilidad y un prestigio inigualables. La BKF no tardó en entrar en producción comercial, comenzando su viaje para convertirse en un objeto de deseo y un elemento básico en interiores modernos.

Producción y Popularización Masiva: Un Icono Accesible

Tras su exitosa introducción en EE.UU., la silla Butterfly fue producida por la empresa Artek-Pascoe entre 1941 y 1948. Posteriormente, en 1947, Hans Knoll, de la reconocida empresa de mobiliario Knoll Associates, adquirió los derechos de producción para Estados Unidos. Knoll intentó proteger el diseño mediante acciones legales contra copias no autorizadas, pero la popularidad y simplicidad del diseño hicieron que proliferaran las imitaciones. Ante la imposibilidad de controlar la producción no licenciada, Knoll cesó su fabricación en 1951. Esta situación tuvo un efecto inesperado: al perder Knoll los derechos exclusivos, la silla BKF entró en el dominio público, permitiendo que fuera producida libremente por numerosos fabricantes en todo el mundo. Esta accesibilidad masiva fue un factor clave en su rápida y amplia popularización.

La silla se hizo omnipresente gracias a su combinación de líneas escultóricas distintivas, versatilidad y asequibilidad. Añadía un toque moderno a cualquier entorno, ya fuera interior o exterior. Se volvió tan común verla en dormitorios universitarios como en vestíbulos de hoteles de lujo o terrazas. Su diseño 'todo terreno' la hizo increíblemente adaptable a diferentes estilos y necesidades. A medida que su popularidad crecía, la silla Butterfly se consolidó como un ícono de la cultura pop, apareciendo en anuncios, portadas de álbumes y otros medios, capturando la atención del público de una manera que pocos diseños de mobiliario logran. Se convirtió en sinónimo de un estilo de vida relajado y moderno.

La BKF Hoy: Adaptaciones y el Enfoque en la Calidad

Con más de 75 años de historia, la silla BKF sigue siendo una de las piezas más admiradas y producidas del panorama internacional. Sin embargo, debido a su entrada en el dominio público, hoy en día no existe una única versión que pueda considerarse la 'original' producida continuamente desde 1938. Múltiples fabricantes en todo el mundo producen la silla Butterfly, ofreciendo variaciones en materiales y dimensiones, a menudo basándose en las proporciones originales, pero con adaptaciones para el confort moderno.

¿Quién diseñó la silla mariposa original?
La respuesta más sencilla es que la Silla Mariposa fue diseñada en Argentina en 1938 por tres arquitectos: Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari-Hardoy . Todos eran socios del Grupo Austral, una cooperativa de arquitectos destacados de Argentina.

Un ejemplo destacado de esta evolución es la versión creada por la empresa sueca Cuero. Lars Kjerstadius, fundador de Cuero, le ha dado una nueva vida a la silla al crear una versión significativamente más grande, aproximadamente un 30% mayor que el diseño original. Esta adaptación responde al aumento de la estatura promedio de las personas a nivel global desde la década de 1930, haciendo que la versión original pueda resultar incómoda para muchos hoy en día. La versión de Cuero, llamada Silla Mariposa, busca mantener la esencia del diseño original pero mejorando la comodidad y apostando fuertemente por la calidad y la sostenibilidad.

Cuero produce varias versiones, incluyendo la Silla Mariposa Butterfly de cuero y la Silla Mariposa Butterfly de piel de oveja, así como opciones con asiento de tela de lona. La producción se realiza en instalaciones familiares en un bosque sueco, con un enfoque claro en la artesanía y los materiales de primera calidad. El acero para la estructura se forja y moldea en Suecia. El cuero grueso y duradero se obtiene de la región de Toscana en Italia, reconocida por su producción de cuero excepcional utilizando métodos tradicionales con taninos naturales, a diferencia de los procesos masivos con químicos. Este enfoque artesanal resulta en un cuero de gran calidad y un aroma distintivo. Para la versión de piel de oveja, utilizan pieles de calidad de Islandia, procesadas también con ingredientes naturales y obtenidas como subproducto de la industria alimentaria existente. Una silla de cuero o piel bien cuidada puede durar más de una vida, representando una elección altamente consciente con el medio ambiente. Las opciones de tela, hechas de 100% algodón, son biodegradables al final de su vida útil y pueden reemplazarse sobre la estructura de acero existente.

Preguntas Frecuentes sobre la Silla BKF / Butterfly

¿Qué significa BKF?
BKF son las siglas de los apellidos de los arquitectos argentinos Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari, quienes diseñaron la silla en 1938.

¿De dónde proviene el nombre 'Butterfly' o 'Mariposa'?
El nombre 'Butterfly' (mariposa en inglés) se le dio popularmente a la silla debido a la forma que adquiere el asiento de tela o cuero suspendido sobre la estructura, que recuerda a las alas de una mariposa.

¿La silla BKF es un diseño completamente original?
Aunque la BKF es un diseño icónico argentino con características únicas, se reconoce que tomó inspiración de una silla militar portátil británica anterior llamada 'La Tripolina', patentada en 1881.

¿Por qué la silla Butterfly se hizo tan popular?
Su popularidad se debe a una combinación de factores: su diseño moderno y escultórico, su versatilidad para uso interior y exterior, su ergonomía que permite múltiples posiciones, su asequibilidad tras entrar en dominio público, y su aparición como ícono en la cultura pop.

¿Puedo comprar una silla BKF 'original' hoy en día?
Dado que el diseño entró en dominio público hace décadas, no hay una única empresa que produzca la silla 'original' de forma continua desde 1938. Numerosos fabricantes producen versiones basadas en el diseño, variando en materiales, dimensiones y calidad. Las versiones de mayor calidad son las que respetan las proporciones adecuadas y utilizan los mejores materiales.

Un Legado que Perdura

La silla BKF o Butterfly es un testimonio del poder del diseño atemporal. Lo que comenzó como una pieza innovadora para artistas en Buenos Aires se transformó, a través de exposiciones clave y una producción variada, en un fenómeno global. Su capacidad para adaptarse a diferentes espacios y estilos, combinada con su forma distintiva y cómoda, asegura que la silla Butterfly siga siendo relevante y deseada décadas después de su creación. Es una pieza que cuenta una historia de diseño, innovación y accesibilidad, manteniendo vivo el legado de Bonet, Kurchan y Ferrari Hardoy y su contribución al mobiliario mundial.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Silla BKF: El Ícono Argentino del Diseño puedes visitar la categoría Mobiliario.

Subir