09/04/2022
Amalia Granata, figura pública con una trayectoria que abarca desde los medios de comunicación hasta la política, se encuentra nuevamente en el centro de la escena mediática. En esta ocasión, la atención se posa sobre su vida personal y profesional simultáneamente, debido a una decisión que ha generado un intenso debate: la incorporación de su pareja, el empresario Leonardo Squarzon, a su equipo de trabajo en la Legislatura provincial de Santa Fe como asesor legislativo.

Esta determinación, lejos de pasar desapercibida, ha reavivado discusiones sobre la ética en la función pública, el concepto de nepotismo y la necesidad de transparencia en la gestión de los recursos estatales. Granata, diputada provincial por Santa Fe, ha defendido firmemente su elección, argumentando razones de confianza y lealtad en un contexto político que describe como complejo y marcado por rupturas internas.

¿Quién es Leonardo Squarzon, la pareja de Amalia Granata?
Antes de su reciente nombramiento como asesor, Leonardo Squarzon es conocido públicamente principalmente por ser la pareja de Amalia Granata y padre de su segundo hijo. Squarzon es un empresario, cuya actividad principal se ha desarrollado en el ámbito privado. Su relación con la exmodelo y actual legisladora comenzó en febrero de 2016.
La pareja consolidó rápidamente su vínculo. Apenas un mes después de iniciar su noviazgo, Amalia Granata anunció que estaba embarazada. En diciembre de 2016 nació Roque, el hijo que tienen en común. La relación ha tenido sus altibajos; de hecho, en un momento estuvieron a punto de separarse debido a un episodio de infidelidad por parte de Squarzon, un hecho que fue público en su momento. Sin embargo, lograron superar la crisis y continuaron juntos, fortaleciendo su lazo familiar.
La vida de Squarzon, previa a su relación con Granata, transcurría lejos del ojo público y de la arena política. Su incursión en la función pública a través de este nombramiento representa un cambio significativo en su perfil, poniéndolo bajo el escrutinio de la opinión pública, algo a lo que Amalia Granata, por su extensa carrera mediática y política, está mucho más acostumbrada.
El nombramiento de Squarzon como asesor: Contexto y Justificación
La decisión de Amalia Granata de nombrar a su pareja como asesor legislativo surge, según sus propias palabras, de una necesidad de rodearse de personas de absoluta confianza. La diputada ha manifestado públicamente que su bloque político ha experimentado deserciones y rupturas internas, lo que la ha llevado a buscar colaboradores en quienes pueda depositar plena lealtad.
En este escenario, Granata argumentó que Leonardo Squarzon, al ser su pareja y padre de su hijo, es la persona en la que más confía. Esta justificación apunta a la dimensión personal y familiar como un criterio válido para la conformación de un equipo de trabajo en el ámbito legislativo. Sin embargo, este argumento es precisamente el que alimenta las críticas de quienes ven en la designación un claro caso de nepotismo, es decir, el favoritismo hacia familiares o amigos en la concesión de empleos públicos.
Para defender su postura y mitigar las críticas, Amalia Granata recurrió a una comparación que resonó en el ámbito político nacional: equiparó su decisión con la del presidente Javier Milei, quien tiene a su hermana, Karina Milei, como una de sus principales colaboradoras y funcionaria clave. “Es como mi Karino”, expresó Granata en declaraciones radiales, sugiriendo que la cercanía familiar puede ser sinónimo de lealtad y eficiencia en la gestión pública, un modelo que, aunque también debatido, ha sido adoptado en la esfera presidencial.

La Controversia y las Acusaciones de Nepotismo
A pesar de las justificaciones de la diputada, el nombramiento de Leonardo Squarzon como asesor legislativo generó de inmediato una fuerte controversia. Las redes sociales se hicieron eco del tema, y las críticas por nepotismo no tardaron en volverse tendencia. El debate se centra en si es ético y apropiado que un funcionario público designe a un familiar directo en un cargo pagado con fondos del Estado, independientemente de la capacidad o confianza que esa persona pueda inspirar.
Los críticos señalan que este tipo de prácticas socavan la meritocracia, la transparencia y la confianza ciudadana en las instituciones. Argumentan que los cargos públicos deben ser ocupados por personas seleccionadas en base a su idoneidad profesional y experiencia específica para la función, y no por vínculos de parentesco o afecto. La designación de un familiar, sostienen, crea un conflicto de interés potencial y abre la puerta a posibles abusos o privilegios.
La defensa de Granata, basada en la necesidad de confianza y la comparación con otros casos, no logró disipar la preocupación pública sobre la idoneidad del nombramiento y el uso de recursos públicos. La donación del sueldo de Squarzon a un comedor comunitario, otra medida anunciada por la diputada para aplacar las críticas, fue vista por muchos como un intento de justificación posterior o una forma de desviar la atención del problema de fondo, que es la designación en sí misma.
El Contexto Político en Santa Fe
La decisión de Amalia Granata y la controversia que la rodea no pueden entenderse completamente sin considerar el tenso clima político en la provincia de Santa Fe. Granata, diputada provincial, ha mantenido un perfil confrontativo con el oficialismo provincial, liderado por el gobernador Maximiliano Pullaro.
En medio de la polémica por el nombramiento de su pareja, Granata aprovechó para lanzar duras acusaciones contra Pullaro. Lo señaló por supuestamente tener "1.300 asesores ñoquis", utilizando un término peyorativo para referirse a empleados públicos que cobran un sueldo sin cumplir funciones efectivas. Incluso apuntó directamente contra la madre de los hijos del gobernador, afirmando que está en planta permanente desde hace 14 años. Estas declaraciones, aunque forman parte de un enfrentamiento político más amplio, fueron utilizadas por Granata para contextualizar su propia situación y, de alguna manera, sugerir que las prácticas cuestionables son generalizadas en la provincia.
La legisladora ya había expresado su malestar con la gestión de Pullaro, acusándolo de querer “controlar la provincia con la complicidad de diversos actores políticos”. Este telón de fondo de tensión y acusaciones mutuas entre oficialismo y oposición en Santa Fe añade una capa de complejidad a la controversia por el nombramiento de Squarzon, en el que cada movimiento es analizado bajo la lupa de la disputa política.
Amalia Granata: De los Medios a la Legislatura
Para comprender la figura de Amalia Granata y su actual rol político, es relevante repasar su trayectoria pública. Granata saltó a la fama en Argentina a principios de la década de 2000, en un contexto muy diferente al actual.

Su primer gran pico de notoriedad llegó en 2004, cuando en un programa de televisión confesó haber tenido un encuentro íntimo con el famoso cantante británico Robbie Williams, durante su visita a Argentina en 2003. Este evento la catapultó a la fama instantánea en el mundo del espectáculo y los medios.
A partir de entonces, Granata desarrolló una carrera mediática activa. Trabajó como presentadora de televisión, participó en reality shows como "Gran Hermano Famosos" (donde fue la primera eliminada), fue panelista en diversos programas de actualidad y espectáculos (como "Un Mundo Perfecto", "Pamela a la Tarde", "Cada Tarde"), posó desnuda para la edición argentina de la revista Playboy, y participó en el popular certamen de baile "Bailando por un Sueño". Su perfil público se construyó en base a la exposición mediática, las polémicas y su personalidad frontal.
Su incursión en la política se dio de manera más formal a partir de 2018, impulsada por su activa participación en el debate sobre la legalización del aborto. Granata se convirtió en una de las voces más visibles del movimiento "Ola Celeste", que se opuso al proyecto de ley. Este activismo la llevó a acercarse a agrupaciones políticas con principios conservadores y provida.
En 2019, se postuló como candidata a diputada provincial por Santa Fe dentro del frente Unite para la Vida y la Familia (partido Somos Vida). Contra muchos pronósticos, obtuvo una destacada performance electoral, convirtiéndose en una de las candidatas más votadas y logrando acceder a una banca en la Legislatura provincial. Desde entonces, ha mantenido un perfil político marcado por sus posturas, a menudo polémicas, y su confrontación con sectores del espectro político tradicional.
Preguntas Frecuentes sobre Amalia Granata y Leonardo Squarzon
La situación actual genera varias dudas en la opinión pública. Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes basadas en la información disponible:
¿Quién es actualmente la pareja de Amalia Granata?
La pareja actual de Amalia Granata es el empresario Leonardo Squarzon. Mantienen una relación desde febrero de 2016.
¿Qué rol cumple Leonardo Squarzon en el equipo de Amalia Granata?
Leonardo Squarzon fue nombrado recientemente por Amalia Granata como su asesor legislativo en la Cámara de Diputados de Santa Fe.

¿Por qué Amalia Granata decidió nombrar a su pareja como asesor?
Según la diputada, la decisión se basó en la necesidad de tener a alguien de absoluta confianza en su equipo, debido a rupturas y deserciones internas en su bloque político. Lo comparó con la relación laboral entre el presidente Milei y su hermana Karina.
¿Leonardo Squarzon recibirá un sueldo por su trabajo como asesor?
Sí, como asesor legislativo, Squarzon tiene asignado un sueldo. Sin embargo, Amalia Granata anunció que ese salario será donado íntegramente a un comedor comunitario.
¿Quiénes son los padres de los hijos de Amalia Granata?
Amalia Granata tiene dos hijos. La mayor, Uma, nació en 2008 y es hija del exfutbolista Cristian Fabbiani. El menor, Roque, nació en 2016 y es hijo de Leonardo Squarzon.
¿Cómo se hizo famosa Amalia Granata?
Amalia Granata saltó a la fama en Argentina en 2004 tras confesar en televisión un supuesto encuentro con el cantante Robbie Williams. Posteriormente, desarrolló una carrera en los medios como presentadora, panelista, participante de reality shows y modelo.
Consideraciones Finales
La designación de Leonardo Squarzon como asesor de Amalia Granata pone de manifiesto las complejidades y desafíos éticos que a menudo surgen en la función pública. Si bien la confianza en el equipo de trabajo es fundamental, la elección de un familiar directo para un cargo pagado con fondos públicos abre un debate necesario sobre los límites entre lo personal y lo institucional, y sobre la importancia de la transparencia y la idoneidad en la conformación de los equipos legislativos.
La defensa de Granata, aunque argumentada, no logra disipar completamente las críticas y el debate público continuará. Este episodio, enmarcado en un contexto de tensión política en Santa Fe, refuerza la demanda ciudadana por una gestión más transparente y responsable de los recursos públicos.
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